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Cercado por la Justicia, huyó Puigdemont a Bélgica y tantea la posibilidad de pedir asilo
Viajaron con él cinco consejeros (ministros regionales). Estiman que le va a ser difícil probar que sufre una persecución. Se afianza la intervención de Madrid.
Caganer. “Cagador” en catalán es el nombre de los muñecos de miniatura que, en esta coyuntura, un fabricante personificó en Carles Puigdemont.
Sin poder confirmar esta información, el abogado de Puigdemont, Jaume Alonso-Cuevillas, afirmó que "a él le pesa mucho que si lo vinieran a detener y lo citan a declarar, pudiera haber protestas y hechos violentos".
El Tratado de la Unión Europea establece que "los Estados miembros constituyen recíprocamente países de origen seguros a todos los efectos jurídicos y prácticos en relación con asuntos de asilo". Esto significa que se asume que en ninguno de ellos hay riesgo de persecución que pueda motivar un pedido tal. Así, una solicitud solo podría ser tenida en cuenta bajo condiciones muy especiales, algo de muy improbable concreción dado el apoyo de todos los jefes de Gobierno del bloque a Rajoy, incluido el belga Charles Michel.
La noticia sobre el viaje de Puigdemont a Bruselas se conoció minutos después de que el fiscal general del Estado español anunciara una querella contra él y su Gobierno por varios delitos -entre ellos "rebelión" y "sedición"- penados con hasta 30 años de cárcel.
Se los acusa de provocar "una crisis institucional que culminó con la declaración unilateral de independencia realizada con total desprecio a nuestra Constitución", dijo el fiscal general José Manuel Maza.
Los independentistas, que el viernes celebraron con júbilo el nacimiento de su república, parecían ayer cada vez más desanimados. Ayer solo uno de sus integrantes acudió a su despacho y en las dependencias oficiales ondeaban las banderas españolas. De la decisión de los líderes independentistas también dependen los 200.000 empleados públicos, ya bajo órdenes de Madrid.
En tanto, la presidenta del Parlamento regional, Carme Forcadell, acató la disolución de la Cámara decidida por Madrid.
El decreto aprobado el viernes pasado por el Ejecutivo de Mariano Rajoy incluía, aparte del cese del Gabinete regional, la disolución del Parlamento autonómico y la convocatoria de elecciones para el 21 de diciembre.
| Agencias AFP, DPA y EFE |


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