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CGT: derrota oficialista acelera la reunificación
• Dirigentes de la central de Caló acordaron despegarse del resultado
Antonio Caló
Los dirigentes dieron por hecho que hasta entonces no habrá protagonismo sindical. Sobre todo, a la espera de la reacción que tendrá el Ejecutivo frente al resultado adverso en las urnas. Mientras tanto, serán semanas de negociaciones silenciosas y sondeo de nombres para encabezar una futura CGT hacia fin de año.
El golpe mayor fue para la versión oficialista de la central, que lidera Antonio Caló. Dirigentes de ese sector se reunieron ayer para analizar los resultados y estuvieron de acuerdo en retomar las gestiones con las vertientes de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo. Aunque se despegaron de la derrota al recordar que no tuvieron participación en el armado de las listas del Frente para la Victoria, coincidieron en que lo mejor será esperar el próximo movimiento del Gobierno. Para la semana que viene programaron un nuevo encuentro con más participantes.
Caló se abrazó a los candidatos del FPV y participó en la campaña para respaldar a Oscar Romero, número dos del gremio de los mecánicos (SMATA) que ocupa el puesto once en la lista que tiene como cabeza al intendente Martín Insaurralde. Romero, a quien por lo bajo sus colegas le endilgan un vínculo estrecho en el pasado reciente con Sergio Massa, ni siquiera estuvo en el hotel Intercontinental, donde el FPV montó su comando.
El gremialista votó en Junín y se quedó en el interior provincial, lejos del vértigo de los porcentajes del domingo a la noche. El consuelo es que, de repetir en octubre el desempeño de anteayer, el oficialismo lograría incorporar a la Cámara de Diputados el número suficiente como para facilitar el ingreso de Romero.
A Hugo Moyano no le fue mejor. El cuarto puesto de Francisco de Narváez en territorio bonaerense estuvo lejos de sus pronósticos más pesimistas. En su entorno admitieron que ayer no lograba recuperarse del golpe electoral y ni siquiera se cruzó con De Narváez a pesar de haber regresado a Buenos Aires luego de votar en Mar del Plata.
El camionero no le pedirá bajar su candidatura para octubre en beneficio de Massa porque en ese caso quedaría sepultada la chance de renovar su banca para el canillita Omar Plaíni, segundo en esa lista. Pero dejará en manos de su hijo Facundo Moyano la tarea de reconstruir el vínculo con el intendente de Tigre.
En paralelo, Moyano agilizará los contactos con los "independientes" de la CGT oficialista Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA) y Andrés Rodríguez (estatales de UPCN) para avanzar en la reunificación. Lo hará a través de Juan Carlos Schmid (dragado y balizamiento), que como informó este diario figura al tope de los candidatos a encabezar una nueva central.
Mientras que los "gordos" Armando Cavalieri (Comercio), Carlos West Ocampo (Sanidad) y Oscar Lescano (Luz y Fuerza) celebraban ayer con cautela la victoria de Massa. En esa nómina figura Héctor Daer, segundo de West Ocampo en Sanidad. Los "gordos" intentarán que su apuesta tenga algún peso en el armado de una futura CGT única.
Schmid, alineado con Moyano, fue impiadoso ayer con las apuestas electorales de los sindicalistas: "Ninguno puede decir que salió airoso. Los proyectos políticos no han sido una solución para nosotros", apuntó.


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