28 de octubre 2010 - 00:00

CGT, a la captura de más espacios de poder

Andrés Rodríguez, Mario Manrique, Omar Viviani, Hugo Moyano y Antonio Caló, ayer en la reunión del consejo directivo de la CGT, a pocas horas del fallecimiento de Néstor Kirchner.
Andrés Rodríguez, Mario Manrique, Omar Viviani, Hugo Moyano y Antonio Caló, ayer en la reunión del consejo directivo de la CGT, a pocas horas del fallecimiento de Néstor Kirchner.
La CGT reunió ayer de emergencia a su Consejo Directivo y anunció su apoyo «incondicional» a la presidenta Cristina de Kirchner, tras expresarle su «más profundo dolor y consternación» frente a la muerte de su marido, el ex mandatario Néstor Kirchner. «Después de (Juan) Perón y Eva Perón, nadie otorgó tanto a los trabajadores como Néstor Kirchner», dijo Hugo Moyano, jefe de la central obrera, en una conferencia que dio al término del encuentro.

Condolencias

Los sindicalistas resolvieron además encontrarse hoy desde las 10 en la sede de la CGT para ir hacia la Casa de Gobierno a participar del velatorio y presentarle sus condolencias a la jefa de Estado.

Y también invitaron a los trabajadores a concurrir a la Plaza de Mayo a partir del mediodía para despedir los restos del ex mandatario.

La muerte de Kirchner conmocionó a todos los dirigentes que acompañan a Moyano en la central obrera, como también a los sectores no alineados con el camionero.

Pero las lecturas políticas de uno y otro lado no fueron iguales: mientras cerca del jefe de la CGT dijeron confiar en la fortaleza de Cristina de Kirchner para reponerse del golpe y estar a la cabeza del próximo proceso electoral, los Gordos (jefes de grandes gremios de servicios) oscilaban entre esa idea y la de agitar la figura de Daniel Scioli.

Una tercera posición fue la de Luis Barrionuevo, al frente de la CGT Azul y Blanca, que ayer dedicó parte de la tarde a llamar a los Gordos para convencerlos de que era el momento de unirse para desplazar a Moyano de la jefatura de la organización sindical.

En voz alta ninguno de ellos atinó a profundizar en el análisis político del escenario post-Néstor Kirchner, a excepción del jefe de la Unión Obrera Metalúrgica, Antonio Caló, quien animó a Cristina de Kirchner al afirmar: «Si la señora quiere ponerse al frente el año que viene, yo en lo personal -y no dudo que también la UOM- la voy a acompañar».

En la conferencia de prensa, Moyano ponderó al ex presidente por entender que les dio «a los trabajadores la posibilidad de tener un empleo y aseguró el crecimiento» de la economía. «Es un día de recogimiento, en el que la inmensa mayoría del pueblo y en particular los trabajadores y quienes acompañan la gestión del Gobierno nacional que presidió Néstor y que ahora conduce Cristina Fernández, sienten un golpe durísimo por la pérdida de un hombre que será reconocido a partir de que ha trascendido la política argentina», destacó.

El camionero valoró el peso político de Kirchner «en la política argentina y latinoamericana» y recordó que una de sus primeras medidas al asumir la presidencia, en 2003, fue «a partir de sus convicciones y fortaleza, discutir la deuda externa». Destacó además que puso en marcha «una política que tuvo como base el crecimiento de la Argentina y del trabajo, el aumento del consumo interno y la defensa de los intereses de los más pobres y desprotegidos».

«Fue Kirchner quien puso en marcha esas políticas y posibilitó que muchos sectores postergados de la sociedad -permanentemente marginados- se incorporaran de manera paulatina al consumo interno», agregó Moyano, para quien el patagónico impulsó «una economía que generó puestos de trabajo en toda la Argentina, lo que no se observaba hacía años».

Dejá tu comentario