La semana pasada, sigilosamente, fue recibido por Julio De Vido. Hoy se mostrará, de local, estrella de su propio show, con el vicegobernador Gabriel Mariotto; el ministro de Educación, Alberto Sileoni; y la directora de Escuelas bonaerense, Silvina Gvirtz. El receptor de esa escenografía es Antonio Caló, jefe de la UOM y la figura que aparece, cada vez que se tensa la relación entre Olivos y Hugo Moyano, para ser el futuro jefe de la CGT. Un gremio fuerte, pero con matices internos, industrial, pero a su vez con focos combativos, y además con un karma: su cercanía con Techint. Hoy, Caló se mostrará con ese pelotón de funcionarios en Avellaneda, con la excusa de una escuela de oficios metalúrgicos.
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