Macri se quedó cerca monitoreando medidas y el armado de la cumbre de Cambiemos que sesionará hoy en la Rosada. El macrismo se reorganiza y aparecen saldos de una interna hasta ahora silenciosa. El debate por tarifas asoma de nuevo en el Congreso y tapa todo, inclusive la crisis cambiaria de la semana pasada. Curiosa interna religiosa. P. 2
Federico Pinedo.
• Si la situación del dólar, el déficit, la inflación y el frente internacional fue para el Gobierno más que complicado la semana pasada, la interna de Cambiemos hasta la superó en dificultades. Por eso hoy Macri dará dos pasos clave: una cumbre con sus socios de Cambiemos para aclarar estrategias y disciplinar, donde pueda, a la tropa, y un encuentro previo con la línea de defensa más fuerte que tiene el Presidente y, en realidad, el Gobierno, que siguen siendo María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta. Macri pasó el fin de semana en su quinta "Los Abrojos". No hubo demasiado descanso esta vez entre comunicaciones continuas con Marcos Peña y la organización de la cumbre oficial de hoy. Pero conviene repasar como esta el bordado macrista más íntimo antes de avanzar sobre los problemas internos del grupo. Macri se reunirá a solas con Vidal, Larreta y Peña por la mañana antes de hablar con el resto de Cambiemos. La gobernadora y el jefe porteño llegan blindados por algunas encuestas que los dejaron bastante por encima de la consideración que el público de a pie tiene sobre el Gobierno en general. Por caso, Vidal, aunque sea por una diferencia de solo un punto, tiene una valoración positiva sobre su gestión que supera a la negativa. Más importante es el efecto sobre Rodríguez Larreta que, según una medición de esta semana tiene un 49 % de aprobación contra un 42,1 % de desaprobación. Vidal y Larreta mantienen una alianza política que, dicen en sus cercanías, esta más fuerte ahora que en otros momentos. Son, en materia política, habitantes de un sector del macrismo que esta al otro lado de un muro invisible que los separa de ciertos despachos de la Casa Rosada. Hay otro muro, menos invisible, que los divide a todos de la ortodoxia de Federico Sturzenegger, ganador, aunque sea en poder, de las 48 horas que fueron del jueves al viernes pasado.
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• En los últimos tiempos las relaciones dentro del "tridente" que maneja la economía y también la política a menos de 10 metros del despacho presidencial y bajo la mirada de Macri no son iguales a lo que fueron al principio de los tiempos. Por ejemplo, entre Peña y Mario Quintana. La imagen del triunvirato con jefe cantado y dos secretarios obedientes cedió de alguna forma a protagonismos políticos que vienen en desarrollo. Con ese escenario Vidal, Larreta y Peña se sentarán con Macri para analizar como funcionará el macrismo desde que la lógica ortodoxia del Central tomó la conducción de esta crisis. No son esas buenas noticias para la política, pero si absolutamente necesarias para frenar los desaguisados de la economía de los últimos tiempos. El escenario será duro por un tiempo. Un histórico de Cambiemos lo sentenció: "Para tener 2019 quizás debamos no tener 2018". De eso hablará Vidal que teme un horizonte de recorte de obras, el que ya fue anunciado por Nicolás Dujovne. También Larreta que venían tranquilo hasta ahora en ese sentido. Los economistas también le hablan a la gobernadora y el jefe porteño.- Saben ellos que las empresas pueden elegir vender stocks en medio de un contexto de frío económico y no largarse a tomar financiamiento bajo la sombra de una tasa de referencia en el BCRA de 40 %. Será otra forma de hacer política con Sturzenegger vigilando desde su sillón como un umpire, al menos por ahora.
• Una interna impensada se desató en la comunidad islámica y también por un motivo insólito: el tarifazo. Dentro de los firmantes de un comunicado emitido por el Foro de Convergencia Empresaria que dio un claro respaldo a la política oficial de la administración de Mauricio Macri apareció enlistado el Centro Islámico de la República Argentina (CIRA) como una de las entidades que dio su apoyo. Ante esto, la Organización Islámica Argentina y la mezquita de Ash-Shahid de Tucumán expresó su "más enérgico rechazo y repudio" a la posición del CIRA y le achacó haberse atribuido una representatividad que no posee. Los acusó de "dar la espalda al pueblo" a favor de "grandes multinacionales". Además, sumó una exhortación a los musulmanes en Argentina a manifestarse en contra de la política tarifaria del Gobierno. El resultado fue que el CIRA salió inmediatamente a desconocer la firma en el comunicado de apoyo emitido por el Foro de Convergencia y negó haber sido siquiera consultado para brindar su opinión sobre los aumentos de servicios públicos dispuestos por el oficialismo.
Desde el Senado avisan que habrá fiesta esta semana y no porque el Gobierno tenga fácil allí la votación de las tres leyes de reforma laboral que envió el Gobierno esta semana. El senador Braillard Poccard le otorgará el título "Senador Domingo Faustino Sarmiento" a Juan José Sebreli. Poccar no lo hará solo: el homenaje suma el apoyo del presidente provisional del Senado, Federico Pinedo.
• El Senado es territorio de ejercicios de razón política que muchas veces no se ven en los otros poderes. Pichetto en su rol de gerente general de la representación entre bancas de un peronismo que aún no encuentra su nueva forma le mandó mensajes más que claros al Gobierno sobre lo que le vino sucediendo en las últimas semanas. Pichetto le dice a la Casa Rosada que no espere que él le junte los votos en el Senado para frenarle la ley que quiere congelar tarifas, cuando los propios socios de Cambiemos en lugar de calmar las heridas les echan sal. No le falta razón al peronista ya que la pelea que se desató en el Congreso por votar una ley para complicarse al Gobierno la reestructuración de tarifas comenzó con una crítica de Elisa Carrió, continuó con un reto de Alfredo Cornejo a Juan José Aranguren durante un almuerzo en el Rotary Club y siguió con la protesta contra las subas del mismo gobernador, a su vez presidente de la UCR, en medio de una arenga a radicales en un acto del Comité Nacional que el conduce. Todo ese ejercicio sirvió para comenzar un partido por tarifas que se terminó jugando en la cancha del Frente Renovador; el massismo con la expertise de Graciela Camaño fue quien más aprovechó la situación. Este miércoles se verá hasta que punto puede hacerlo cuando sesione Diputados. Esa movida dentro de Cambiemos se fue de control, aunque Elisa Carrió no vaya a reconocerlo nunca. La chaqueña esta acostumbrada a lanzarse sobre las crisis liderándolas para apropiarse así de esas broncas y terminar esterilizándolas. No fue este caso: esa estrategia aquí fracasó. Los integrantes de la Coalición Cívica y los radicales no entendieron esta vez que están dentro de una alianza de Gobierno y que el kirchnerismo estará siempre enfrente para sacar la foto de cada fracaso que cometan. Esto todo los que pueden hacer la huestes de la expresidente, ya que consejos reales sobre como solucionar los problemas no tienen. Tendrá que hacerse cargo Carrió de la responsabilidad de haberle puesto la cámara de fotos en las manos a Cristina de Kirchner y potenciar una sensación de debilidad política que alimentó las variadas causas que terminaron con la corrida cambiaria. El Gobierno debe pensar que una crisis político -económica siempre debe analizarse como un accidente aéreo. Salvo que estemos hablando de un atentado terrorista e inclusive a veces también en esos casos, una sola causa no alcanza para que un avión se precipite a tierra. En este caso la suba del dólar internacional, el déficit fiscal, la inflación que no cede, la foto del 28 de diciembre pasado que debilitó la fortaleza de Sturzenegger y el déficit comercial ayudaron, pero los socios de Macri en Cambiemos le pusieron también su dosis a esta crisis. No hay explicación alguna que pueda transformar esta vez los errores de Carrió y la UCR con explicaciones sobre una estrategia imposible de entender.
Por eso resultó inentendible que Carrió, haya salido el fin de semana a proclamar que "los inversores solo tienen miedo a que nosotros no ganemos y que el kirchnerismo logre boicotearnos con las medidas demagógicas". O a decir que la ley para frenar tarifas busca desestabilizar al Gobierno, cuando fue ella misma quien prendió la hoguera al reconocer públicamente que había que modificar el impacto de las subas en las facturas de consumidores.
• Vamos a terminar con un breve chiste matrimonial.
Una pareja de muchos años estaba cenando una noche, cuando el marido le pregunta a la mujer:
-Decime, querida, a esta altura de la vida me podés confesar algo. ¿Con cuántos hombres dormiste, además de mí?
-Sólo con vos, querido -responde la mujer.
-¿De veras? ¿Seguro que no me mentís?
-No, querido, te lo juro. Sólo con vos. Con los otros me mantenía despierta toda la noche.
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