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Chávez advierte a Obama que si hay guerra, deja de venderle petróleo
Hugo Chávez participó el sábado de ceremonias por el 227° aniversario del nacimiento de Simón Bolívar. Ayer suspendió un viaje a Cuba, porque dijo temer un ataque colombiano. Álvaro Uribe también tuvo un fin de semana retóricamente activo.
«Si hubiera alguna agresión armada contra Venezuela desde territorio colombiano o cualquier otro lugar impulsado por el imperio yanqui, nosotros, aun cuando aquí tengamos que comer piedras, les suspenderíamos el envío de petróleo a los Estados Unidos de Norteamérica», dijo Chávez.
«No enviaríamos una gota de petróleo más a sus refinerías, ni una gota más», amenazó el mandatario a una encendida multitud durante un encuentro del Partido Socialista Unido de Venezuela.
Chávez dijo que teme que un ataque sea inminente, y por ello suspendió un viaje a La Habana para participar de los festejos de hoy por la conmemoración del comienzo de la Revolución Cubana, el frustrado asalto al cuartel Moncada en 1953.
La tensa relación entre Bogotá y Caracas se tornó casi explosiva cuando el Gobierno de Uribe dijo tener pruebas de que líderes de la guerrilla narcomarxista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN, segunda guerrilla) estaban instalados en campamentos en Venezuela, con anuencia de Chávez. En una entrevista publicada en el diario oficialista El Tiempo, Uribe reiteró su denuncia: «Yo no entiendo por qué, existiendo tanta claridad en las normas del derecho internacional, estos terroristas no han sido capturados».
Chávez afirmó ayer contar con «información de inteligencia» que sugiere que hay peligro de una «agresión» a su país por parte de Colombia, apoyada por Estados Unidos.
«He decidido suspender el viaje que tenía hoy (por ayer) para Cuba», dijo Chávez durante un acto político en Caracas. Una agresión de Colombia «tiene una probabilidad como nunca la tuvo en todos estos años».
El jefe de Miraflores (palacio presidencial) acusó a Washington de ser «el gran culpable» y «el gran instigador» de preparar una «fuerza de contención» para apoyar esa eventual agresión.
Aunque Chávez es un firme opositor de Washington en la región, el petróleo venezolano se destina principalmente a las refinerías estadounidenses.
Venezuela rompió relaciones con Colombia el jueves pasado, horas después que Bogotá denunciara ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la presencia «activa» de unos 1.500 guerrilleros colombianos dentro de territorio venezolano.
El presidente de Venezuela volvió a negar esa hipótesis: «Nosotros rechazamos, hemos rechazado y rechazaremos siempre la posibilidad de que una fuerza guerrillera extranjera o paramilitar extranjera o militar extranjera se instale en el más pequeño milímetro cuadrado de nuestro territorio soberano». El mismo día en que Colombia concretó su denuncia ante la OEA, en la que aportó videos, fotos y otros registros, Chávez dispuso que las Fuerzas Armadas de su país estuvieran en «máxima alerta» en la zona fronteriza compartida, que abarca unos 2.000 kilómetros. Chávez tiene allí desplegados unos 20.000 efectivos, según fuentes militares.
Sin embargo, el presidente venezolano abrió una ventana de acercamiento con Colombia, a partir de la toma de posesión del presidente electo Santos, el próximo 7 de agosto.
«Tenemos que recibir señales claras e inequívocas de que hay una voluntad política real en el nuevo Gobierno de Colombia, para reemprender el camino del diálogo, sin trampas, y sin obviar que Uribe deja tierra arrasada detrás de sí y todos los puentes rotos», escribió el mandatario en su columna dominical «Las líneas de Chávez», que se publica en algunos diarios venezolanos.
Por su parte, Santos, quien realiza una gira por algunos países de la región, rechazó pronunciarse sobre la crisis colombo-venezolana, enfatizando que Uribe «es todavía presidente en funciones». A nadie escapa que hay, al menos, una diferencia retórica y de énfasis entre ambos líderes colombianos, ambos pertenecientes al Partido de la U.
La ruptura de relaciones entre Colombia y Venezuela activó los mecanismos regionales de resolución de conflictos, con la reacción de varios gobiernos y el anuncio de mediación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que convocó a una cita de cancilleres para el próximo jueves en Quito. En esa cita, la cancillería venezolana presentará una propuesta que definió como «de paz».
Además, Néstor Kirchner, en su calidad de titular de Unasur, recibirá hoy a Santos en Buenos Aires (ver aparte).
Agencias ANSA, DPA, EFE, AFP y Reuters


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