17 de diciembre 2008 - 00:00

Chávez, implacable con los disidentes

Caracas - La ofensiva judicial contra los no oficialistas se amplía en Venezuela. En una nueva arremetida del Gobierno de Hugo Chávez, la Fiscalía venezolana imputó ayer presuntos hechos de corrupción al ex chavista Eduardo Manuitt, ex gobernador del estado de Guárico, cinco días después de hacer lo propio contra el principal dirigente opositor, Manuel Rosales.
El ex gobernador, que había administrado los dos últimos períodos en Guárico como aliado del Gobierno, fue tildado Chávez de «falso revolucionario» al pretender imponer la candidatura de su hija en lugar de la del ultraoficialista William Lara, quien triunfó en los comicios del 23 de noviembre.
«¿Por qué en diez años de gobierno no se me imputó por casos de corrupción y, a pocas horas de entregar el mandato, se me imputa?», se preguntó Manuitt en declaraciones a los periodistas.
Perseguido
Lara asumió la semana pasada como gobernador de Guárico luego de competir por el cargo contra la hija de Manuitt, Lenny.
Después de identificarse como perseguido político, acusó a la Fiscalía de trabajar «por encargo» de Chávez y sostuvo que fue el propio jefe de Estado quien pidió que actuara en su contra.
«Hay dos caras de la moneda: la criminalidad de la política y la politización de la Justicia», añadió y remarcó que el proceso en su contra forma parte de una acción «de amenaza y de atropello», en lo que coincidió con Rosales, ex gobernador del estado de Zulia, el más poblado del país.
Este último fue acusado el jueves pasado de corrupción, aunque el gobernante también lo señaló como «capo» del narcotráfico y la unicameral Asamblea Nacional, dominada por el chavismo, lo involucra con un intento de magnicidio.
Enfrentamiento
A diferencia de Rosales, Manuitt fue afín al Gobierno de Chávez durante muchos años, pero desde 2005 mantenía enfrentamientos con parlamentarios chavistas que lo acusan de graves violaciones a los derechos humanos.
El mecanismo de acusaciones de corrupción se ha transformado en una vía recurrente del Gobierno para vetar candidaturas de opositores. Sólo en los comicios regionales de noviembre, más de 400 candidatos fueron inhabilitados.
En este marco, los grupos antichavistas instaron ayer a los venezolanos a crear redes para enfrentar la propuesta de enmienda constitucional que permite la reelección ilimitada, relanzada desde este mes por Chávez.
Rosales indicó que la campaña por el No, ante la consulta que se realizará a principios de 2009 sobre el cambio a la carta magna, es una «cruzada amplia» a la que deben unirse todos los sectores del país.
«En cualquier rincón del país, en cualquier espacio de trabajo o estudio, en cualquier lugar, hay que montar una red, un comité, un núcleo, una estructura que nos permita enfrentar lo que significa la pretensión de establecer la figura del presidente para toda la vida, de la reelección indefinida en Venezuela», afirmó Rosales.
Agencias EFE, AFP y DPA

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