26 de enero 2015 - 00:00

Chile despidió al rebelde Lemebel

Pedro Lemebel: perseguido durante la dictadura pinochetista, su obra llegó a ser elogiada por autores como Roberto Bolaño.
Pedro Lemebel: perseguido durante la dictadura pinochetista, su obra llegó a ser elogiada por autores como Roberto Bolaño.
 Santiago de Chile - Miles de personas despidieron el sábado al escritor chileno Pedro Lemebel, fallecido a los 62 años por un cáncer de laringe, primero en la Iglesia Recoleta Franciscana, donde sus restos fueron velados y después en el Cementerio Metropolitano, al sur de Santiago.

Lemebel, ganador del Premio Iberoamericano de las Letras "José Donoso" en 2013, recibió varios honores en el interior del templo hasta donde llegó la ministra de Cultura, Claudia Barattini, y la diputada comunista Karol Cariola.

A la salida de la iglesia flamearon decenas de banderas chilenas, del pueblo mapuche, de la comunidad gay y hasta una bandera de Cuba que portaba Víctor Hugo Robles, el 'Che de los gays', reconocido activista del movimiento social chileno, que llevó la batuta de los gritos de los presentes: "Compañero Lemebel presente, ahora y siempre".

Definido por Roberto Bolaño como "una de las pocas voces que valen la pena en la literatura chilena contemporánea", Lemebel murió sin renunciar al discurso contestatario que esgrimió desde antes de que sus crónicas fueran elogiadas por su audacia y lenguaje. Desde su condición de "coliza" (chilenismo por homosexual), se opuso a la dictadura de Augusto Pinochet cuando, junto a Francisco Casas, creó el colectivo de arte "Las Yeguas del Apocalipsis" en los años 80.

El dúo protagonizó denuncias contra las violaciones a los derechos humanos. Fueron los precursores de las "velatones" (homenajes a las víctimas con velas encendidas en lugares públicos) que, con audacia, llegaron a instalar frente a La Moneda o en otros céntricos puntos de Santiago.

Adornados con plumas y maquillajes carnavalescos, Lemebel y Casas bailaron cueca con los pies desnudos sobre vidrio molido y desollaron sus cuerpos, sepultándose en cal, para representar el fin de los detenidos desaparecidos. En 1988, en la entrega del premio Pablo Neruda al poeta Raúl Zurita, las "Yeguas" irrumpieron en el escenario para ofrecer al galardonado una corona de espinas que éste rechazó.

Cuando se acercaba la transición a la democracia, en 1989, aparecieron en un acto de proclamación de la candidatura presidencial de Patricio Aylwin con una pancarta que decía "Homosexuales por el Cambio".

Esa vez, además, Francisco Casas se abalanzó sobre Ricardo Lagos y lo besó en la boca.

En una crónica de su libro "Loco Afán", Lemebel relata otro beso sorpresivo, que estampó en la boca de Joan Manuel Serrat. La crítica literaria ha señalado que con su mirada "coliza" tendida sobre la sociedad chilena, Lemebel la ha forzado a reconocer sus debilidades, sus placeres culpables y sus perversiones, en crudas descripciones sobre las minorías sexuales discriminadas, marginales y despreciadas.

Nacido en un barrio pobre de Santiago como Pedro Mardones Lemebel en 1952, fue autor de obras como "Loco afán" (1996), "De perlas y cicatrices" (1998) y "Tengo miedo Torero" (2001), entre otras. En 2012 fue sometido a una laringectomía, pero su salud no mejoró e incluso perdió el habla a causa del cáncer. No obstante, hace pocos días y movilizado en una silla de ruedas, estuvo presente en la "Noche Macuca", un homenaje a su obra que fue parte de las actividades del Festival de Teatro Santiago a Mil.

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