3 de enero 2012 - 00:00

China está con las apuestas en contra

China está con las apuestas en contra
Con algunas ausencias de peso, como Wall Street, Londres y la mayor parte de las plazas asiáticas, el grueso de la operatoria bursátil mundial se concentró en Europa donde a pesar de los bajísimos volúmenes negociados y las noticias no demasiado positivas (la actividad manufacturera europea se redujo por quinto mes, el déficit del presupuesto español puede ser mayor al 8 por ciento anunciado la semana pasada, el Banco Central de India anunció que por el parate económico comenzaría a reducir sus tasas de interés tras dos años consecutivos de alzas, etc.) tuvimos algunas subas llamativas (si fueron o no de peso es algo que veremos hoy).

Esto nos lleva a hablar una vez más del Viejo Continente: ¿cómo explicar lo que está sucediendo allí? Luego de seis meses -en realidad casi dos años- de hablar una y otra vez del tema tal vez lo mejor sea apelar al humor y referir nuestros lectores a la parodia de Diner for one (un sketch cómico inglés de 1963 que se ha vuelto culto en el mundo germano) que está circulando en internet, con los personajes de Merkel y Sarkozy y que en los últimos días ha recibido casi 1 millón de visitas (el original termina con una pequeña picaresca).

Menos gracioso es lo que está sucediendo en Asia donde las acciones niponas terminaron 2011 en el mismo nivel que en 1982 (¡hace 30 años! ¿Quién dijo que a largo plazo las acciones siempre rinden?) y donde el 21 por ciento que perdieron las acciones chinas puede explicarse al menos en parte con un dato que se conoció a principios del mes pasado: para el 61 por ciento de los 1.097 inversores globales que encuesta todos los trimestres una de las principales agencias de noticias financieras, China enfrentará una crisis bancaria y financiera hacia fines de 2016 que se suma al informe del Banco Mundial según el cual el país asiático enfrenta el riesgo de un fuerte impacto por la corrección de su sector inmobiliario. Si éste es el panorama chino, ¿qué le espera a sus pequeños socios comerciales? Aguardemos lo mejor, pero preparados para lo peor.

Dejá tu comentario