29 de diciembre 2017 - 00:00

China se lanza a una “guerra fiscal” con los Estados Unidos

El Gobierno decidió desgravar la reinversión de utilidades. La medida será retroactiva al 1 de enero de 2017 y apunta a sectores que el régimen pretende estimular. Encuestas recientes mostraron molestia de los responsables de compañías extranjeras con respecto al actual clima de negocios.

MANOS A LA OBRA. El presidente chino, Xi Jinping, apura medidas para evitar un enfriamiento de la inversión.
MANOS A LA OBRA. El presidente chino, Xi Jinping, apura medidas para evitar un enfriamiento de la inversión.
Pekín - El Gobierno chino anunció ayer una rebaja de impuestos con el objetivo de atraer inversiones extranjeras, en una aparente respuesta a la reforma fiscal del impuesta recientemente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en beneficio de las comopañías de su país.

Según informó ayer el Ministerio de Finanzas de Pekín, las empresas extranjeras que lleven a cabo inversiones en China no verán gravadas sus ganancias. La condición es, sin embargo, que esas compañías extranjeras reinviertan sus utilidades en una lista de sectores que el Gobierno desea desarrollar.

La medida ayudará a "promover el crecimiento de la inversión extranjera, mejorar la calidad de la inversión extranjera y fomentar que los inversores extranjeros expandan de manera continuada su inversión en China", dijo esa cartera.

La medida es retroactiva al 1 de enero de 2017, de modo que las empresas extranjeras puedan acogerse a sus beneficios de manera inmediata y recibir los reintegros correspondientes del fisco.

El impuesto corporativo estándar de China es del 25%, aunque el país le da a las empresas más libertad de hacer deducciones cuando hacen donaciones a la caridad y, desde ahora, cuando reinvierten sus utilidades en el país.

El objetivo es explotar activamente la inversión extranjera, promoviéndola y mejorando su calidad, según el Ministerio.

La inversión extranjera creció sólo un 1,9% en los primeros diez meses del año, frente al mismo período de 2016. Pero en noviembre se produjo un repentino aumento del 90%, que elevó el dato hasta el 9,8% en los primeros 11 meses del año.

Antecedente

La reforma fiscal de Trump, que incluye una reducción del impuesto de sociedades del 35 al 21%, prenden animar a las compañías norteamericanas que declaran sus beneficios en otros países a "repatriarlos" a Estados Unidos.

Los expertos creen que Pekín teme que la medida de Trump provoque una huida de capitales estadounidenses a su país de origen e incluso una retirada completa de las operaciones estadounidenses del país en renglones sensibles.

Según las últimas encuestas realizadas entre empresarios extranjeros en China, estos se quejan de las medidas proteccionistas, la falta de acceso al mercado, el aumento de costos y la competencia injusta.

A mejorar el clima de negocios y a no perder inversores apunta la nueva ofensiva de Pekín.

Agencias DPA y Reuters, y

Ámbito Financiero

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