Clave: cómo será audiencia entre Argentina y buitres

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Este miércoles se realizará la audiencia ante la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, en la cual este tribunal permitirá la exposición de lo que se denomina "oral arguments", es decir la posibilidad de un alegato verbal por las partes a fin de explicar sus posturas de manera directa ante el trío de jueces encargado de dictar la sentencia que irá, en buena medida, definiendo el perfil financiero de la Argentina para los próximos años.

El tenor y el tono de la sentencia de esta cámara en su fallo del 26 de octubre (además del cambio de postura de Griesa, de juez acompañador de las reestructuraciones de 2005 y 2010 a magistrado proclive a embargos) permite inferir que la audiencia y los próximos pasos no serán fáciles. Dicho fallo del 26 de octubre fue contundente acerca de la ratificación de la sentencia de Griesa con respecto al incumplimiento de la cláusula de "pari passu", a la obligación de pagar el 100% y a que los canjes son voluntarios y por ende no pueden obligar a los tenedores a participar de ellos contra su voluntad. También dicho fallo de la cámara rechazó que el mismo perjudique futuras reestructuraciones.

El procedimiento, hasta ahora, de la audiencia es el siguiente: los demandantes tendrán 20 minutos para exponer, luego la Argentina tendrá 15 minutos y por último el Bank of New York y el grupo de tenedores de bonos reestructurados contarán con 7 minutos cada uno. Se espera que los fondos demandantes pidan ampliar su plazo. Y que incluso el tiempo total se incremente. Pero la cámara es de carácter federal y tiene un número importante de audiencias y casos, que además ni siquiera tienen naturaleza financiera, sino penal, impositiva, civil, etc.

Los jueces podrán hacer preguntas para tener claridad sobre ciertos comentarios. El problema es que el poco tiempo asignado a cada parte conspira contra una buena presentación de las exposiciones. La pregunta que flota en Wall Street y en los mercados internacionales y en menor medida en los nacionales es hasta qué punto la Cámara puede ya tener ciertas inclinaciones sobre qué dirá en su fallo posterior. Es posible que aún no tengan una postura tomada en virtud de la gran cantidad, calidad e importancia de las presentaciones recibidas, particularmente la presión del Departamento de Estado y del Tesoro de Estados Unidos.

En este sentido es bueno repasar quiénes son los jueces de esta sala (panel) cámara así como los antecedentes de la misma en materia de deuda soberana. Esta sala tiene dos jueces de origen conservador (republicanos) y uno demócrata. Quizás el problema para la Argentina es que el juez líder del panel, Barrington Parker, es republicano y ha escrito el fallo del 26 de octubre. Se espera una postura difícil de parte de este juez. El otro juez de origen republicano es Reena Raggi, quien fue el primer juez o jueza nombrada por el expresidente George W Bush. Finalmente, el tercer componente de la sala es Rosemary Pooler, jueza de origen demócrata y especialista en asuntos de derecho del consumidor.

Luego de la audiencia, el fallo posterior debería dictarse entre dos y cuatro meses posteriores de la misma. Puede ser apelado ante la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos y la especulación es que dicho tribunal debería tomar la eventual apelación, aunque el carácter de la discusión está acotada sólo a la fórmula de pago (pago del 100% de una sola vez o escalonadamente) y la aplicación de las medidas cautelares al Bank of New York y otros agentes de pago, pero la Argentina ha buscado ampliar el carácter de la discusión. De todas maneras, el carácter amplio de la discusión ("pari passu" en particular) corre por el carril de la denominada apelación en banc, es decir, ante el plenario de la Cámara (13 jueces, en lugar de sólo 3). En la apelación en banc se puede rediscutir todo lo resuelto hasta el momento, pero las estadísticas de casos aceptados en esta condición son de menos del 0,5%.

(*) Abogado del Estudio Garrido

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