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Claves para elegir asistencia al viajero
Seguros de Asistencia al Viajero

Se trata de un tema complejo, en especial si se considera que hoy el 50% de los argentinos sale del país sin servicio de asistencia, según un relevamiento de Assist Card. A su vez, son muchos los turistas argentinos que optan por la cobertura que brindan las tarjetas de crédito en forma directa y sin costo adicional. Ésta, en general, aporta un seguro de u$s 20.000, suma que las aseguradoras estiman escasa si se elige vacacionar en Europa, Asia o EE.UU. y que, además, no cubre adecuadamente ante situaciones excepcionales o traslados sanitarios.
El caso de Ana María está haciendo tomar más conciencia de lo que vale una buena cobertura médica, y que hay que tener en cuenta el destino donde se va, indicó Federico Tarling, director de operaciones internacionales de Assist Card. Hay países donde la atención médica es muy costosa y los hospitales públicos sólo reciben extranjeros ante emergencias, cuando ingresan en ambulancia. En los EE.UU. no hay medicina pública y sólo te atienden si hay riesgo de vida. Es habitual allí la sobrefacturación, lo que provoca sumas muy altas de dinero, agregó Tarling.
Una operación de apendicitis en el exterior cuesta de u$s 5.000 a u$s 30.000, y en EE.UU. la atención en una guardia puede llegar a u$s 5.000. Los casos traumatológicos van de u$s 800 a u$s 100.000; y la repatriación sanitaria, de u$s 7.000 a u$s 150.000.
Diego Barón, director de Universal Assistance y TravelAce (marcas que junto con AssistCard representan el 80% del mercado argentino), explicó que la gran mayoría de los usuarios contrata la asistencia, pero vuelve a casa sin siquiera utilizarla. Y entre quienes hacen uso del servicio, un 95% lo hace por gripes, resfríos, torceduras, dolores de muela, pequeños cortes y lesiones leves, para los cuales las coberturas de la tarjeta de crédito y los productos más simples y económicos -con pólizas de u$s 20.000- son suficientes. El gran problema surge cuando el destino es Europa, que por el tratado de Schengen exige una protección mínima de 30.000 euros y los productos básicos de tarjeta de crédito y del mercado no los cubren o, especialmente, cuando la afección del pasajero requiere internación y, más aún, cuando demanda traslados. Entonces, los u$s 20.000 no alcanzan para nada, reconoció Barón. Existe un 5% de casos en los que hace falta cirugía o internación. Aquí es necesaria una cobertura muy buena, advirtió.
Tarling indicó a su vez que hacer un upgrade de la cobertura para llevarla a u$s 50.000 tiene un costo que no excede el 5% de los gastos del viaje. Esto es algo que las personas deben pensar, y afirmó que una cobertura de u$s 50.000 es lo ideal cuando se eligen destinos como los Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda o países de Europa y de Asia. Por su parte, opinó que dentro de países limítrofes o de la región los u$s 20.000 pueden cubrir la mayoría de los inconvenientes.
Comparados con el gasto total de un viaje al exterior, los seguros de salud no son tan costosos. Por caso, para diez días de vacaciones, una cobertura de u$s 26.000 cuesta u$s 103; una de
u$s 60.000, u$s 152; y una de u$s 250.000, u$s 190, según tarifas de Universal Assistance.
nafecciones preexistentes Una vez en viaje, cuando se necesita utilizar servicios médicos, lo primero que hay que hacer es llamar a la central de asistencia que da la cobertura. Es ahí donde se va a dar la mejor opción para manejar la problemática, ya sean médicos a domicilio, ambulancia o reintegro, entre otros, explicó Barón.
Utilizar servicios médicos por cuenta propia puede provocar cortocircuitos con la aseguradora, que incluso pueden llegar a no hacerse responsables del inconveniente.
Un punto para tener en cuenta en relación con los seguros médicos para viajeros es el de las enfermedades o afecciones preexistentes. Ocurre que cuando éstas se ven involucradas se reducen drásticamente los topes de cobertura, que pueden bajar de u$s 250.000 a u$s 10.000, por ejemplo.
Las afecciones preexistentes pueden ser desde un brazo fracturado hasta problemas cardíacos, por lo cual el viajero debe evaluar su situación y decidir si contrata un seguro que incluya cobertura para su particular condición de salud.

