Cerca de mil empresarios -sobre un total de 2.000 convidados- irán hoy por la tarde al Hilton de Puerto Madero a escuchar al ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton, invitados por el grupo «Los W» (de la familia Werthein). Clinton llega al país para presentar su Global Iniciative, una fundación que aspira a cooperar con el progreso desde el sector privado.
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Entre los asistentes estará la flor y nata del empresariado argentino, con algunas excepciones. Por caso, en el grupo Techint dudaban ayer en enviar a alguien en representación de Paolo Rocca -fuera del país- y de Luis Betnaza, su mano derecha: a esa hora estará en la Comisión Mercosur, de la Cámara de Diputados, argumentando por qué la Argentina debe oponerse al ingreso de Venezuela al mercado común regional (ver pág. 8).
En cambio, Carlos de la Vega, Alberto Dragotto y Mario Brikman (presidente y directivos de la Cámara Argentina de Comercio) confirmaron su concurrencia. «Me enteré ayer porque estuve de viaje, pero claro, voy a ir: siempre es muy interesante escuchar a un estadista como Clinton», le dijo De la Vega a esta diario. Directivos de empresas estadounidenses -como Juan Bruchou del Citi o Fernando Pujals de AES, por citar apenas dos- también estarán en las primeras filas del auditorio del «cinco estrellas» porteño.
Cabe recordar que el Hilton ya tuvo a Clinton como orador estrella; fue en su anterior visita a la Argentina en condición de ex presidente, en julio de 2001. Esa vez había llegado de la mano de la Fundación Varsavsky para el lanzamiento del fallido proyecto educ.ar, que comandaba Fernando «Aíto» de la Rúa, hijo del entonces presidente argentino.
En esa ocasión, Clinton -con citas a Domingo Faustino Sarmiento y José de San Martín- explicó cómo había aprovechado el boom de internet en su gestión para informatizar y mejorar el sistema educativo de su país.
La última aparición pública que se le conoce es la conferencia conjunta que dio con su sucesor, George W. Bush, el viernes pasado en la canadiense Toronto. En un clima distendido -¿inimaginable entre dos ex presidentes argentinos?- Clinton y el Bush «joven» hablaron sin despeinarse mutuamente de la guerra en Afganistán, la intervención en Irak, la lucha contra el sida en África y las nuevas restricciones para el tránsito fronterizo entre Canadá y EE.UU. Allí. Bush dijo que Clinton pasaba tanto tiempo con su padre (George W. H. Bush) que éste ya lo consideraba casi como un hijo. «Bienvenido, entonces, hermano», cerró la presentación.
A diferencia de lo que sucederá hoy -todos los que irán al Hilton lo harán invitados por los organizadores-, en Toronto se pagaron hasta u$s 2.500 para asistir al «diálogo amistoso» (así lo calificó la prensa de ese país) entre los ex presidentes.
Quienes pagaron ese monto se llevaron al menos dos sorpresas, por contar apenas un pasaje de esa charla: Clinton admitió que pudo salvar «al menos 300.000 vidas» en la matanza ocurrida en Ruanda en 1993 («no tengo defensa», dijo), pero Bush lo defendió, argumentando que «no puede pensarse que un presidente toma un teléfono y mande 20.000 soldados a cualquier parte del mundo.
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