"Club de París y holdouts tranquilizarían reservas"

Edición Impresa

Entrevista a Daniel Canel, ex JP Morgan. “Mi percepción es optimista”, señala

Para el argentino Daniel Canel, no hay muchos motivos para que la tasa de EE.UU. suba mucho más de los actuales niveles. Sobre la Argentina puntualmente, la califica como un "misterio", pero es optimista, De extensa trayectoria en Wall Street, Canel tuvo a su cargo el departamento de mercados emergentes en JP Morgan, Chase Manhattan Bank y UBS. Trabajó además como consultor de gobiernos, instituciones financieras y corporaciones privadas en América Latina, Europa Oriental y Asia. Además fue presidente y fundador de Patagon, el primer banco internacional on line. Actualmente preside Advanced Capital, banco de inversión especializado en el segmento de empresas e instituciones emergentes, e inversores individuales en América Latina. Su consejo para la Argentina: "Hay que terminar de solucionar los temas pendientes en el frente externo como el Club de París y la situación de los holdouts tranquilizaría mucho la situación y tendencia de las reservas".

Periodista: ¿Cómo ve los mercados internacionales tras la crisis?

Daniel Canel:
Lo que está pasando es justamente lo que nos dio la oportunidad de emprender este proyecto. Después de la crisis, los países tomaron medidas para enfrentarla y sin duda, el modelo norteamericano fue el más exitoso. La iniciativa de inundar la plaza con liquidez marcó la diferencia e hizo que se pudiera salir con tiempo de dicha crisis. Sin embargo, esto produjo como consecuencia que instituciones financieras que anteriormente se enfocaban en un espectro más amplio, ahora dejaran de atenderlo, desatendiendo o subatendiendo regiones y países. Esa situación se convirtió en una oportunidad para nosotros, formar una institución regional que atienda a las compañías emergentes que no cuentan con servicios financieros internacionalizados. Nos enfocamos en un segmento que no sólo se encuentra subatendido, sino que muchas veces se subestima en cuanto al nivel de sofisticación financiera que requiere. Durante la crisis, estas empresas emergentes tuvieron un comportamiento muy bueno al no participar de la fiesta global no fueron parte del "repricing" (ajuste de precios). Algunas dado su bajo nivel de endeudamiento o con financiamiento en moneda pudieron crecer a tasas muy altas. Sin embargo, los "players" internacionales dejaron de enfocarse en ellas y las entidades locales no tuvieron el alcance internacional adecuado para hacerlo. Actualmente estamos avanzando con algunas adquisiciones en la región para cubrir así el espectro de esta primera etapa, que incluye Perú y Colombia, además del broker dealer americano, que se agrega a nuestra presencia en la Argentina, Uruguay y en Estados Unidos, específicamente en Miami y Nueva York. Por ahora dejamos para una segunda etapa México y Brasil. Es interesante resaltar que las grandes instituciones financieras internacionales conservaron su enfoque en estos dos últimos países. El mundo se sigue desenfocando en general de los otros mercados emergentes.

P.: Precisamente los emergentes estuvieron bajo ataque en enero. ¿Pasó lo peor?

D.C.:
Al desarmar cualquier "carry trade", se verán impactos en monedas de aquellos países que fueron favorecidos por el jolgorio de liquidez. Sin embargo, hay que considerar una condición que nunca existió en crisis pasadas, y es que esta vez algunos países tienen un nivel de reservas que no tuvieron en situaciones anteriores. Históricamente, los ajustes que hacía el mercado del riesgo-país eran en general por riesgo de default. Hoy estamos hablando de ajustes de monedas sobrevaluadas por la tremenda liquidez. Creo que hay mercados domésticos grandes y desarrollados que podrían sustituir el financiamiento externo. De todas maneras, no todos los países emergentes tienen altas tasas de intereses, ni la misma situación fiscal, por ende no todos sufrirán el impacto de la misma manera. No será un año de crisis. Aunque los accidentes pueden ocurrir siempre, pero éstos no se prevén.

P.: De todas maneras, no todos los países emergentes son iguales.

D.C.:
Hablar de categorías es difícil y en algunos casos, agresivo. Diría que hay países que aprovecharon mejor que otros los últimos años para posicionarse con reservas y tener un colchón. También diversificaron exportaciones, abrieron mercados y exportaron la experiencia empresarial. No se puede evaluar de la misma manera a México y Venezuela o Brasil y Turquía, por ejemplo. El inversor lo sabe y los retornos o el riesgo-país marcan las diferencias sustanciales. Si observamos el retorno actual de los bonos de España e Italia, uno se pregunta cómo pudo darse el milagro de las bajas de los "spreads" (diferenciales de rendimiento) en tanto corto plazo. Si bien España llevó a cabo algunas reformas estructurales, la única explicación es que hubo una sobrerreacción a la baja y luego se dio el efecto opuesto. Hoy el mercado latinoamericano de deuda rinde más que los europeos. Particularmente me siento más cómodo con el riesgo latinoamericano, pero el hecho de que los países europeos sean parte de la UE con expreso apoyo alemán, hace la diferencia.

P.: ¿Se exagera en el mercado el freno en la economía de China?

D.C.:
Sí, está exagerado. En China, tanto los números de los altos crecimientos económicos del pasado como la supuesta desaceleración actual, son improbables. China también llevó a cabo una gran inyección de liquidez y ahora han decidido implementar una cierta contracción vía suba de tasas, para evitar así el alza de precios. Tomemos en cuenta que China siempre tiene en la mira a su inmenso mercado laboral,el cual subsidian y eso les resta flexibilidad. Es cierto que experimentan una baja en la producción por la caída de la demanda de sus productos por parte de algunos emergentes y habrá que monitorear ese tema. En enero hubo incertidumbre porque la Reserva Federal iba a reducir los estímulos monetarios y la expectativa casi generalizada era que la tasa a 10 años llegaría al 3.25%-3,5%. Hay que considerar que la Reserva Federal tomaba en cuenta el desempleo -el cual está cerca del 7%- y no hablaba de inflación. Con la nueva presidencia de Janet Yellen, ya hemos escuchado algo respecto de mover el foco al tema inflacionario, pero es prematuro. No hay motivos para creer que la tasa tiene que subir mucho más de estos niveles en el corto plazo. Particularmente me parece que al mercado lo que le incomoda es que la Reserva Federal esté "en el medio interviniendo". Este fenómeno le quita predictibilidad al comportamiento de las tasas y los futuros escenarios económicos. En otras palabras, podemos hacer un análisis perfecto de las variables económicas, pero no tenemos certeza de las acciones de la Fed. No existe un cronograma claro del retiro de la intervención, hay incertidumbre, y por ende se cree que China se desacelera, que los emergentes están en crisis, que la tasa a 10 años en EE.UU. subirá mucho, etc., etc. Ante esta gran incertidumbre cualquier visión de futuro es válida y nadie puede decir que es una visión equivocada.

P.: ¿Y de la Argentina?

D.C.:
Sigue siendo un misterio. Sin embargo, mi percepción es optimista. Las autoridades tienen que tomar conciencia de los mensajes, de lo que dice la gente, los indicadores económicos serios, y eventualmente flexibilizar acciones para llegar a 2015 con estabilidad de precios e idealmente con algo de inversión extranjera. El tema inflacionario fue la espada de Damocles de varios presidentes en el pasado, y si no está controlado, se sufre. Por otro parte, la situación de endeudamiento es buena, es cómoda. Hay que terminar de solucionar los temas pendientes en el frente externo como el Club de París y la situación de los holdouts. Esto tranquilizaría mucho la situación y la tendencia de las reservas. Creo que las autoridades están haciendo lo posible para que las perspectivas mejoren.

Entrevista de Guillermo Laborda

Dejá tu comentario