El efecto que provocó en los radicales y en Elisa Carrió la reunión entre Julio Cobos y Francisco de Narváez impactó de lleno en Mendoza donde el vicepresidente sólo cosechó réditos por ese encuentro, criticado por sus socios del Acuerdo Cívico y Social.
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Mientras el presidente del Comité Nacional de la UCR, Gerardo Morales, continuó protestando en Buenos Aires, en su provincia natal el conflicto a Cobos le generó más polarización con el gobernador Celso Jaque. Es decir, todo ganancia para la lista del cobismo que lleva como candidato a senador al radical Ernesto Sanz, actual presidente de la bancada UCR del Senado.
Nadie piensa que el vicepresidente haya optado por hacerse ver con De Narváez para subir aún más sus acciones en la provincia, pero aunque Jaque crea que la diferencia que hoy le lleva la lista del cobismo y la UCR pueda revertirse, el efecto directo fue que esa ventaja pareció incrementarse. Un proceso del que se beneficia también, como es obvio, el radical Sanz.
«Esto lo pone en el centro del candelero. La pelea sigue siendo Cleto versus Jaque. Y no ayuda el estado de tensión que hay en la provincia por los problemas sin resolver». Así explicaba ayer la situación del cobismo un radical histórico de Mendoza.
En la Capital Federal poco importó que la foto con De Narváez tuviera un efecto colateral positivo entre los mendocinos. Ayer siguió habiendo protestas desde la Coalición Cívica y la UCR hacia Cobos. De hecho, hasta Carrió suspendió una visita de campaña que tenía programada para el fin de semana a San Pedro, cuna de Mario Barbieri, el cobista que ocupa el tercer lugar en la lista de diputados detrás de Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín. (Ver nota aparte)
Justamente Alfonsín fue el único radical que intentó ponerle freno a la bronca anticobista: «Es una cuestión normal, no tiene ninguna implicancia electoral. Estamos tan acostumbrados a no dialogar y a descalificarnos entre nosotros, que cuando un vicepresidente recibe a un dirigente de la oposición, nos extrañamos de la manera en la que nos hemos extrañado».
Increíble pensar que Alfonsín milita en el mismo acuerdo que Morales y Carrió, después de escuchar ayer a la jefa de la Coalición Cívica en una charla ante empresarios locales en Vicente López: «Cobos tiene que explicar lo que hizo, las personas no cambian, las personas son siempre las mismas, lo que sucede es que a veces engañan a la sociedad, y Cobos es esto».
Quedó claro que mientras desde la UCR comenzaba el operativo para bajarle el tono a la pelea con Cobos (a Morales en el Comité Nacional le pidieron no abrir más la boca sobre el tema), a Carrió la pelea le resulta redituable. Confirma con eso la antipatía que siempre manifestó con el vicepresidente. Si faltaba algo para confirmarlo lo aportó la propia Carrió: «Cobos es el vicepresidente de Cristina de Kirchner, pese a que se apartó de los Kirchner, y quiso regresar al radicalismo, pero es el que hoy ayuda a De Narváez».
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