Uno de los mayores interrogantes es si la carga de símbolos exhibida el lunes -la gente vestida de blanco, el jefe de las FARC pidiendo perdón, el sobrevuelo de aviones que atemorizó a los guerrilleros presentes y el minuto de silencio por las víctimas- pesará sobre el ánimo de los colombianos convocados a las urnas.
La pulseada entre quienes están a favor del "sí y los que se inclinan por el "no" se tensionó ayer con la divulgación de las últimas encuestas, que mantienen ganadores a los primeros pero con una inesperada recuperación de los segundos.
La encuesta encargada por Caracol Radio y Red+Noticias, señaló que el 62% está con el "sí y que el 38% respalda el "no", tras entrevistar a 1.474 personas en Bogotá y cinco regiones del país, con un margen de error del 2%.
En otra medición, encargada por un grupo de medios de prensa, radio y televisión, el 55% de los consultados dijo que votaría afirmativamente contra un 36,6% que se opondría.
Sin embargo, en todos los casos el "sí perdió, en promedio, más de cinco puntos porcentuales en comparación con la mediciones anteriores, mientras el "no" ganó unos siete puntos porcentuales.
Para Humberto de la Calle, jefe negociador de la paz por parte del Gobierno, "no hay que descuidarse", porque puede ocurrir lo mismo que hace tres meses con el "brexit", cuando el Reino Unido convocó un referendo para votar su permanencia en la Unión
Europea y, contra los pronósticos, terminó saliendo de ese bloque.
De la Calle sostuvo que el gran defecto de las negociaciones de paz es que no logró calar entre los jóvenes de las zonas urbanas con la claridad suficiente para explicarles qué fue lo que se pactó.
Las negociaciones de paz tardaron poco más de tres años, se llevaron a cabo en La Habana y con la firma del lunes se puso fin a 52 años de confrontación armada interna.
"Yo no pienso que no debemos estar tranquilos ni triunfalistas, pero es posible que gane el 'sí...", agregó De la Calle, tras argumentar que no se pueden menospreciar aquellos sectores de la sociedad que desconfían de las promesas de las FARC y en general de la paz.
De la Calle declaró que si ganara el "no", sería improbable reabrir la negociación con las FARC, como sostienen sus promotores, y advirtió que las partes se "radicalizarán" y se volverá a la confrontación.
Mientras la comunidad internacional no escatimó elogios hacia el plan de paz, en el interior de Colombia hay una polarización que no se cree que vaya a zanjar el plebiscito del próximo domingo ni las promesas de un fin de la guerra.
La única formación política que hace campaña para que el acuerdo sea rechazado es el Centro Democrático, partido de derecha radical dirigido por el expresidente y ahora senador Álvaro Uribe.
Los "uribistas" argumentan que se debe votar por el No porque Santos "le entregó el país a las FARC" y para evitar que Colombia se transforme en "castro-chavista", en referencia a los modelos de Cuba y Venezuela.
| Agencias ANSA y EFE, |
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