"Hemos llegado a un acuerdo sobre el primer punto de la agenda", anunciaron el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en La Habana en un comunicado conjunto. Ambas delegaciones estaban trabadas desde hace meses en el tema rural, considerado una de las cuestiones clave para la solución del conflicto. En las últimas semanas habían crecido en Colombia las expectativas respecto de los primeros resultados del diálogo, más de seis meses después de que empezara el proceso. Ambas partes debatirán el segundo punto de la agenda, la participación política, a partir del 11 de junio.
Poco después del anuncio conjunto hecho ayer en el Palacio de Convenciones de La Habana, sin embargo, salieron a relucir primeras diferencias en la apreciación de ambas partes. El jefe negociador de la guerrilla, Luciano Marín (alias "Iván Márquez"), habló de "salvedades puntuales" en el acuerdo cerrado ayer. "Hemos avanzado en la construcción de un acuerdo, con salvedades puntuales, que necesariamente tendrán que ser retomadas antes de la concreción de un acuerdo final", advirtió, sin dar detalles sobre las diferencias existentes. La guerrilla exigió en varias ocasiones medidas contra la actividad en Colombia de multinacionales de los sectores minero y energético, así como mayores derechos para las comunidades rurales.
El Gobierno, por su parte, aseguró que el tratado implica profundas transformaciones rurales en el país sudamericano. "Puedo afirmar con certeza que lo acordado en el tema agrario permite transformar de forma radical la realidad rural de Colombia", indicó el líder de la delegación del Gobierno, Humberto de la Calle.
El pacto "está centrado en la gente, el pequeño productor, el acceso y distribución de tierras, la lucha contra la pobreza, el estímulo a la producción agropecuaria y la reactivación de la economía en el campo", señaló también el comunicado conjunto. Además, los acuerdos "tienen en cuenta a los desplazados y a los que han sufrido el despojo", agregó De la Calle. El exvicepresidente colombiano aseguró también que habrá una jurisdicción agraria para proteger los derechos de propiedad en el campo, una de las principales metas del Gobierno.
En cualquier caso, está claro que la puesta en vigor de estas medidas traerá aparejada una crisis con los latifundistas. Al respecto, De la Calle indicó que no perderán sus propiedades. "Los propietarios no tienen nada que temer", subrayó.
El Ejecutivo colombiano presionaba desde hacía varias semanas para conseguir avances en el diálogo de paz. Recientemente, el ministro del Interior, Fernando Carrillo, había subrayado que las negociaciones no "pueden pasar de 2013".
Además del tema agrario, la agenda del diálogo prevé otros cuatro puntos para las conversaciones, que incluyen el desarme de los rebeldes y garantías para la participación política de los miembros de las FARC, entre otros.
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, festejó en Bogotá. "Celebramos, de veras, este paso fundamental en La Habana, hacia un pleno acuerdo para poner fin a medio siglo de conflicto", escribió Santos en un mensaje divulgado en su cuenta oficial en la red social Twitter. "Continuaremos con el proceso con prudencia y responsabilidad", añadió.
"Nos llena de gran alegría", dijo el presidente Venezolano, Nicolás Maduro, al comentar el acuerdo anunciado en Cuba entre el Gobierno colombiano y las FARC. "Ojalá, más temprano que tarde, tengamos la mejor noticia que pueda escucharse en el siglo XXI: que se haya llegado a un acuerdo definitivo de paz", apuntó.
Más de 100.000 personas murieron y millones fueron desplazadas en la guerra contra la insurgencia más larga de América Latina.
Muchos colombianos sostienen que los guerrilleros deberían afrontar la Justicia por delitos de guerra, secuestros y su participación en el narcotráfico, una acusación que ha sido negada por las FARC. Pero la posibilidad de levantar cargos criminales podría excluir a muchos líderes del movimiento de participar en las conversaciones. Los insurgentes han dicho que admiten sus errores, pero sostuvieron que muchos ellos obedecieron a la persecución del Estado.
| Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA; y Ámbito Financiero |


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