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Combate cuerpo a cuerpo en la mayor favela de Río
Con 250 efectivos, francotiradores en puestos clave y helicópteros, la Policía intentaba anoche controlar la zona más crítica de la favela de Rocinha, en la que viven 120.000 personas.
Según el comisario Ronaldo Oliveira, hubo tiroteos entre traficantes y policías y tres presuntos narcos resultaron muertos, otros dos heridos y tres detenidos. Además de incautar una tonelada de marihuana, la Policía desarticuló dos laboratorios artesanales para producir drogas, y decomisó cinco kilos de pólvora. Al mediodía, la fuerzas del orden ocupaban Rocinha, pero las escuelas y comercios del lugar estaban abiertos normalmente, constataron testigos.
«La Policía hace su trabajo, pero la población está con el corazón en la boca. Nunca se sabe qué puede pasar», dijo Xaolim, representante de la Asociación de Residentes de Rocinha. Según él, este tipo de acciones policiales «inhibe el tráfico por un tiempo, pero no resuelve la situación». En Rocinha, al sur de Río de Janeiro, viven unas 120.000 personas, una población que creció un 65% en nueve años.
Esta nueva batalla en la guerra entre policías y traficantes se desató luego de que el sábado por la noche unos 30 narcos de Rocinha intentaran invadir la vecina favela Ladeira dos Tabajaras, controlada por una facción rival, para tratar de apoderarse de un punto de venta de drogas, indicaron fuentes policiales. El domingo, las dos bandas se enfrentaron con armas pesadas durante unos 10 minutos, una escena habitual para los residentes de Río de Janeiro.
El lunes intervino la Policía que se enfrentó con los delincuentes, y varios barrios cercanos de la turística zona sur de esta ciudad, especialmente Copacabana, pero también Lagoa, Humaitá y Botafogo, fueron presa del pánico.
Los choques dejaron al menos cinco presuntos traficantes muertos, varios heridos y al menos 19 detenidos el martes y la policía aún procura capturar a una docena de sospechosos que se esconden en la tupida floresta cercana a las favelas.
Agencia AFP


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