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Combate a la corrupción empresarial, otra práctica de RSE
Analistas consultados por Ámbito Biz aseguran que la lucha contra la corrupción intraempresa “es central para la sustentabilidad” de la misma. La prevención es la herramienta más eficaz, sin embargo es casi nula en nuestro país. En la Argentina 8 de cada 10 empresas tuvieron en el último año al menos un fraude detectado. Claves para combatirlo.

Magri las define como "un conjunto de políticas que la empresa construye para prevenir, investigar y punir a quienes están involucrados en corrupción" y lo ubica por encima de los comités de ética. Además postula al menos cuatro etapas: auditar constantemente, tener compromiso del directorio, realizar capacitaciones y abrir mecanismos de denuncias anónimas que pueden dar inicio de investigaciones. Nahón postula que deben implementarse planes integrales en las compañías pero ante el contexto nombra algunos tips que suman a la prevención: compulsa de precios al hacer compras, verificar antecedentes de proveedores, verificar si no hay connivencia entre proveedores y quien hace la contratación y reducir al mínimo contratación directa. Además suma hacer comprobación de antecedentes laborales de los empleados que se incorporan sobre todo a áreas sensibles como compras.
En tanto, el cofundador de IARSE resalta que "tener un código de ética en una empresa sirve para decirle para adentro y para afuera estos negocios sí los hago y éstos no y debe ser comunicado claramente a toda la organización". Sin embargo, Nahón explica que "la mayoría tienen sus códigos de ética o manuales de procedimientos, el problema grave es que nadie lo cumple o nadie fiscaliza que esto se cumpla".
La fiscalización es otro punto central. Mientras Ulla reclama un contralor interno que pueda "identificar conflictos de intereses", Nahón aporta que éste debe ser un externo a la organización ya que una persona que pertenece a la empresa "carece de expertise e independencia". Además los analistas aseguran que estas prácticas no son sólo para multinacionales, incluso advierten que las pymes corren con más ventaja por su tamaño.
En definitiva, el control de la corrupción no es más que una política para mantener a la empresa "limpia" y continuar con un negocio con retornos y que pueda expandirse. "Hoy es necesaria la previsión porque estamos en un momento donde hay más apetito por la inversión extranjera y el inversor extranjero demanda todo lo que tiene que ver con compliance", finaliza Nahón.


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