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Comentarios políticos
Está claro que, como sostiene el columnista, muchas de las estrategias que encaró el Gobierno para zafar de distintas crisis en los últimos dos meses fueron un adelanto de la artillería de campaña. Pasó con la toma de Parque Indoamericano, con los cortes de luz o con la falta de billetes. Hubiera sido suicida que hiciera lo contrario el oficialismo justo cuando entra en un año electoral.
En medio de ese análisis, Van der Kooy recuerda que si bien se ha lanzado el operativo clamor, la defensa pública de esa candidatura por ahora corre dentro del kirchnerismo más puro. Incluso el propio Daniel Scioli la alentó en dos ocasiones, pero sin el suficiente fervor, aunque prometió reservarlo para cuando la propia Presidente haga su lanzamiento formal.
Hay un razonamiento del columnista que cae por su propio peso: se pregunta por qué el apuro de lanzar una candidatura a la renovación presidencial cuando el Gobierno guarda suficiente fuerza como para complicar a la oposición. Es claro que eso sucede, una vez más, por la necesidad interna de bloquear cualquier intento de candidatura alternativa, en un momento en el que Cristina de Kirchner necesita un nuevo mandato no sólo para gobernar después del 10 de diciembre de este año, sino para llegar tranquila a esa fecha.
Ese ejercicio explica la cantidad de funcionarios en campaña, la aceleración de la pelea política de este año hasta límites impensados, e incluso el haber arrastrado a la oposición a un verano de campaña que parece interminable. Sólo el temor, dice el columnista, al resurgimiento de un peronismo sin Cristina de Kirchner puede generar el apurón del elenco oficial por garantizarse ya el horizonte más allá de diciembre, en contra de la estrategia que para estos casos siempre siguió Néstor Kirchner.
VERBITSKY, HORACIO. Página/12. Le trae buenas noticias al Gobierno el columnista de Página/12, dando por «desactivada» una operación para desplazar de la candidatura pesidencial a Cristina de Kirchner que, por otra parte, nunca se terminó de verificar. Entierra así Verbitsky un complot propiciado por AEA, según define, para llevar a elecciones a Daniel Scioli y a Juan Manuel Urtubey, por el oficialismo, y a Ernesto Sanz y a Gabriela Michetti por la oposición. Ese mismo plan, se resume en el comienzo de su columna, contemplaba participación de Gerardo Martínez y el Grupo Techint.
A ese desmoronamiento del plan para alejar al kirchnerismo del poder le atribuye que en los últimos días Scioli, Urtubey y otros gobernadores hayan salido a anunciar que se lanzaban a renovar mandatos en sus provincias.
Con el mismo razonamiento, el columnista lanza a Mauricio Macri a la presidencial, descartando su renovación en la Ciudad, en contra de lo que piensa buena parte del macrismo.
Este complot que crea y archiva Verbitsky para tranquilidad del Gobierno deja como saldo una pelea electoral a la medida de las definiciones de Cristina de Kirchner o las que en su momento definió su marido: la contienda será, según esa visión, entre el centroizquierda oficial y el centroderecha de Macri, con algún radical en el medio para equilibrar los tantos. El resto, a la cola.


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