15 de septiembre 2011 - 00:00

Comenzó a moverse la familia del exapoderado

La decisión de Sergio Schoklender de mediatizar más la causa judicial en su contra comenzó a generar repercusiones en su entorno. Su hermano Pablo Schoklender y su exmujer Viviana Sala decidieron tomar más protagonismo, aunque en sentidos contrapuestos. El menor de los hermanos prometió hacer públicas hoy sus diferencias con Sergio por temor, dicen sus colaboradores, a que la actitud del exapoderado de las Madres de Plaza de Mayo termine por arrastrar a los otros imputados. Sala, en cambio, se mantendrá del lado de su exmarido y ayer mismo presentó la nulidad de un peritaje que lo perjudicó.

Los movimientos en el entorno coinciden con la presencia hoy de Schoklender en dos comisiones del Congreso. Hasta ayer seguía vigente la idea del exapoderado de instalarse, una vez finalizada su exposición parlamentaria, en la puerta del juzgado de Norberto Oyarbide y acampar allí hasta que el magistrado resuelva tomarle declaración indagatoria, tal como le anticipó a este diario. De realizarse, el acampe no tendrá mayores efectos sobre el juez, que prevé tomarse hoy y mañana para realizar un viaje a Salta.

La alta exposición que cobró Sergio provocó la reacción del hermano menor. En particular, dijeron sus colaboradores, cuando el exapoderado habló en su nombre para dar a entender que mantienen intacto el vínculo. Cerca de Pablo dijeron que la relación entre ambos está virtualmente rota, que no mantienen diálogo y que sus situaciones en el expediente están bien diferenciadas.

A diferencia del mayor de los hermanos, Pablo no presentó documentación a Oyarbide ni a los fiscales Jorge Di Lello y Raúl Pleé, que intervienen en la investigación. «No sabe todavía qué se le imputa», dijo uno de sus asesores. Tampoco pidió el levantamiento de las inhibiciones que pesan sobre sus bienes ni la prohibición de salida del país.

La estrategia de Pablo, en términos judiciales, será esperar el avance de la causa, la misma que le habían recomendado a Sergio los abogados Adrián Tenca y Horacio Pitrau antes de que se terminase el vínculo. El menor de los hermanos evaluaba para hoy una carta pública o una acción similar, aunque no hablará en persona.

Ayer también intervino Viviana Sala en el expediente. Su abogada, Karina Palacios, presentó un escrito a Oyarbide para apelar un peritaje que dictaminó que eran falsas las firmas atribuidas a Hebe de Bonafini en un contrato con Meldorek, y pedir su nulidad. Los argumentos: que no fueron convocados los imputados para presentar peritos de parte, y que las firmas analizadas formaban parte del sumario y no eran «indubitadas», es decir obtenidas de documentos previos al caso judicial.

El expediente, en tanto, se mantendrá al menos esta semana y la próxima bajo secreto de sumario, luego de una nueva prórroga de la veda informativa dictada por Oyarbide. El juez le envió ayer a Di Lello documentos ligados a la denuncia de Schoklender por los presuntos aportes de campaña de Madres de Plaza de Mayo al Frente para la Victoria.

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