11 de septiembre 2013 - 00:00

Cómo la naturaleza impulsa al engaño

Cómo la naturaleza impulsa al engaño
Robert Trivers. "La insensatez de los necios" (Bs.As., Capital Intelectual - Katz, 2013, 387 págs.)

Que el amor realmente es una cuestión de química, donde interviene la formación cultural, el tiempo, pero sobre todo un conjunto de sustancias (dopamina, norepinefrina, serotonina, tetosterona, entre otras) lo ha explicado bien Helen Fisher, y sobre todo la biología evolutiva y la neurociencia cognitiva. Se ha visto que en realidad esas sustancias llevan a cumplir con la reproducción necesarias a la continuidad de la especie, y esto enmarcado en una selección natural, que hace que sobrevivan los que son considerados los más fuertes.

Eso siempre que no intervenga el engaño. Y que el engaño, la mentira, la apariencia, intervienen de forma decisiva lo ha demostrado de forma contundente Robert Trivers en "La insensatez de los necios. La lógica del engaño y el autoengaño en la vida humana".

No resulta fácil reconocer que nos pasamos engañando, y que para eso tenemos que autoengañarnos. Acaso nos justifica un poco el hecho de que la mentira, el disfraz, la mimesis, es algo arraigado en los seres vivos, como ya lo habían observado por caso, el Premio Nobel Konrad Lorenz y el sociólogo Roger Caillois entre los animales. Parecerse a otro, esconderse, inflarse en la medida de los ideales, sirve para defenderse, sobrevivir, conquistar, alcanzar éxito reproductivo.

Trivers provoca al lector: "reprimimos los recuerdos penosos, inventamos otros totalmente falsos, racionalizamos el comportamiento inmoral, actuamos sin cesar para elevar la opinión que tenemos de nosotros mismos y recurrimos a toda una serie de mecanismos de defensa del yo. ¿Por qué lo hacemos?". Responde: Nos engañamos para engañar mejor a los demás. El engaño y el autoengaño (que es un producto evolutivo) son dos caras de la misma moneda, dos partes que se alimentan mutuamente. Y nos autoengañamos porque todos queremos sentirnos bien y el engaño puede contribuir a que así sea. La lógica del engaño-autoengaño interviene tanto en el período del cortejo como en las parejas estables. Está en las narrativas históricas falsas, mentiras que nos contamos acerca de nuestro pasado, con el fin de perdonarnos y ensalzarnos.

El engaño es omnipresente según Trivers, está en las religiones y la política pero tambien en la biología, la psicología, la economía, los proyectos académicos y las relaciones internacionales. Y es una "carrera armamentista" entre el que engaña y el engañado.

Trivers recorre por etapas: el engaño en la naturaleza, el autoengaño inducido, el del ámbito familiar, el engaño-autoengaño en la vida cotidiana y en el sexo, en los relatos históricos, en la religión, la psicología y la ciencias sociales, las catástrofes, para ir desentrañando algunos de los grandes enigmas de la vida humana. A la vez siente la necesidad de plantear, al concluir esta deslumbrante investigación, la lucha contra el autoengaño en la vida cotidiana.

Robert Trivers es un científico estadounidense doctorado en biología en Harvard. Su campo es la Biología evolucionista y Sociobiología. Ha investigado sobre el altruismo recíproco, la inversión parental, las razones de la determinación sexual, el conflicto paterno-filial. En la actualidad investiga la teoría social basada en la selección natural, de donde surgió su teoría sobre la lógica del engaño y el autoengaño en la vida humana.

M.S.

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