Las negociaciones, que incluían el compromiso de vender millones de barriles de crudo ecuatoriano a empresas estatales chinas hasta 2020, se dilataron por días. Ansioso, Calvopiña amenazó con regresar. "Si los documentos de la Fase III de la transacción no son firmados en los próximos días, no puedo permanecer en Pekín", escribió en una carta confidencial al Banco de Desarrollo de China. En realidad, no tenía más alternativa que esperar.
Sin acceso a financiamiento externo desde el incumplimiento del pago de u$s 3.200 millones en deuda en 2008, Ecuador ahora depende mucho de fondos chinos, que deberían llegar a cubrir un 61% de los u$s 6.200 millones en financiamiento que el Gobierno necesita este año. A cambio, China podrá recibir hasta un 90% de las exportaciones de crudo ecuatoriano en los próximos años, un trato inusual en el diversificado mercado petrolero actual.
"Éste es un cambio importante y dramático", dijo René Ortiz, un exministro de Energía de Ecuador y secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo. "Nunca ha puesto el Ecuador su crudo como garantía para sus necesidades de deuda externa".
Ecuador, un pequeño exportador de la OPEP, bombea alrededor de 520.000 barriles de petróleo por día (bpd), cerca de un 5% de la producción de Arabia Saudita. Pero el papel de China en la nación andina muestra que las petroleras del gigante asiático se están transformando en importantes operadores en mercados de energía al otro lado del planeta.
El petróleo que Ecuador vende a las empresas chinas puede ser revendido en cualquier parte. De hecho, menos de 15.000 bpd se quedarán este año en China. Buena parte del crudo ecuatoriano es revendido a Estados Unidos.
El presidente Rafael Correa ha elogiado los acuerdos con China como un ejemplo de comercio exitoso entre dos cercanos aliados.
Pero Ortiz y otros críticos dicen que la dependencia de los créditos chinos en condiciones cada vez más desventajosas puede dañar la competitividad de Petroecuador, afectar la transparencia de una industria petrolera que representa la mitad de las exportaciones de Ecuador y distanciar al país de otros acreedores.
Contratos, presentaciones de las compañías y calendarios de embarques de crudo muestran cómo China llegó a dominar la comercialización de los 360.000 bdp exportados por Ecuador desde que su mayor petrolera, PetroChina , ofreció a Petroecuador los primeros u$s 1.000 millones en financiamiento a mediados de 2009.
En abril de 2010, compañías chinas estaban recibiendo alrededor de una tercera parte de las exportaciones ecuatorianas de crudo. Un año más tarde, los volúmenes casi se habían duplicado. A mediados de 2013, empresas controladas por el Estado chino recibían un 83% de las exportaciones de petróleo de Ecuador.
Cuando fue anunciado el último préstamo en agosto, el monto del financiamiento que China prometió a Ecuador durante la presidencia de Correa llegó a casi u$s 9.000 millones, equivalente a un 11% del PBI ecuatoriano.
Alrededor de un 60% de esos envíos de petróleo son manejados por PetroChina, la segunda mayor petrolera de capital abierto del mundo detrás de ExxonMobil, y el brazo público de la matriz estatal China National Petroleum Corp. (CNPC). La estatal Unipec, la unidad de comercialización de la gigante Sinopec Corp. y otras compañías chinas se llevaron volúmenes menores, según los calendarios de embarques.
La creciente sed de Pekín por recursos naturales llevó a empresas chinas a ofrecer al menos u$s 100.000 millones en financiamiento relacionado con petróleo alrededor del mundo.
China ya controla crecientes volúmenes de crudo procedente de Venezuela, donde ofrecieron préstamos por al menos u$s 43.000 millones.
| Agencia Reuters |


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