16 de noviembre 2009 - 00:00

Como vela que se apaga

Como vela que se apaga
... Y si bien el mercado local alcanzó a «colgarse» del estribo, de lo que sucedía el viernes en el exterior, con un cierre de 2.233 puntos y un porcentual del 0,63%, no resultó esto la gran nota del día. Tampoco el saldo de la semana y que colocó al Merval como de lo mejor de los competidores habituales, sumando el 4,8% de ganancia (el doble que el Dow Jones -2,5%- y más de tres veces lo hecho por el Bovespa, con el 1,4%), resultó el motivo central de un comentario global del período. Lo que pasó el viernes es que la pendiente que se había denunciado ruedas atrás, con la baja de volumen de modo tan drástico alcanzó su expresión más deplorable en la última rueda.

Como asociándose al clima, las horas del recinto local fueron un tormento. Porque nada más que $ 22 millones en acciones se alcanzaron a contabilizar en efectivo -para acciones-, menos del 4% sobre los números globales del día. Un pleno contraste con diferencias de «46» alzas y «38» bajas, como también por el saldo de índices favorables.

Una expuesta «crisis de demanda» en que se cayó súbitamente y a partir de los sucesos en torno a la salida del titular de CNV. Rematada con un inquietante y poco afortunado poder discursivo del ministro de Economía, en referencia al organismo de control y a las actividades bursátiles: como objetivo al que apuntarle. Un veloz disecamiento de negocios fue el efecto inmediato, alentando todo tipo de versiones. Así culminó la semana, llovidos y mojados: $ 22 millones efectivos. La Bolsa, temblorosa.

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