Caracas - La jornada electoral en Caracas se tornó en un evento cargado de miedo después de que un grupo de supuestos simpatizantes del Gobierno intentó amedrentar a los votantes con armas de fuego.
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Centenas de personas que aguardaban bajo el sol en el barrio pobre de Guarenas, una ciudad dormitorio (en la que solo hay viviendas, sin fuentes de empleo suficientes) al este Caracas, para ejercer su derecho al voto en los comicios regionales de ayer contaron que vieron con horror cómo aparecían los violentos.
Muchos de los presentes no eran residentes de Vista Hermosa, una aglomeración de precarias viviendas, sino que son habitantes de Casarapa, un barrio de clase media de la capital venezolana, que debió votar allí porque su centro electoral fue uno de los más de 250 que el Consejo Nacional Electoral (CNE) reubicó días antes de la elección.
Cuando mediaba la mañana un grupo de motoqueros se acercó al centro de votación de Vista Hermosa exhibiendo armas, entonando consignas a favor del oficialismo y emplazando a los no residentes, a quienes calificaron de opositores, a abandonar el sitio. Hubieran votado o no.
Ervin Cabrera, un abogado de 40 años, aseguró que eran miembros de "colectivos" chavistas. "Me apuntaron con un arma en la cabeza. Nos pidieron que nos fuéramos", relató.
Agregó que, pese al temor, nadie se movió de las filas, y que posteriormente un contingente de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) llegó al lugar.
Sin embargo, para ese momento, los "colectivos" habían abandonado las inmediaciones del colegio Senovia Vergara, donde estaban llamados a sufragar más de 11.000 electores.
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