Con ayuda, "blue friendly" al final bajó a $ 7,68

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La alerta naranja apareció cuando el blue llegó a $ 7,80 poco después del mediodía. No había dudas de que si seguía así se acercaría otra vez a $ 8. Como en el Gobierno evaluaron que perforar ese techo psicológico en medio de un control de precios era un contrasentido, acudieron a las manos amigas para que haya mayor inyección en el mercado.

Fue así como aparecieron ofertas firmes de dólares a $ 7,75, cinco centavos menos de lo que cotizaba. Al principio hubo compradores porque creyeron que la oferta no iba a resistir, pero pronto se desengañaron porque los vendedores seguían firmes. Los compradores, entonces, se hicieron a un lado y el blue bajó hasta $ 7,68.

Si bien el mercado se quedó sin compradores, no aparecieron nuevos vendedores. Las manos amigas en este momento están en soledad. Los operadores saben que estas inter-venciones son espasmódicas, por eso la caída de dos centavos del blue no la toman como tendencia.

Lo mejor de la rueda fue la suba del 0,40% del Boden 2015 y el Bonar X que vence en 2017, los dos títulos medianos en dólares de mayor mercado. Estos papeles tienen rendimientos del 15% y algo más.

A pesar de la suba, el mercado de títulos públicos está muy aplastado. Si bien en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) los montos negociados fueron muy elevados, el 83% del dinero fue para las Lebac y Nobac que emite el Banco Central.

De esta manera, el mercado de títulos de la deuda ha quedado muy acotado e impide que sea una alternativa al blue.

Hasta mediados de diciembre, entre el Boden 2015 y el Bonar X concentraban entre el 30% y el 40% de todas las operaciones del MAE, incluidos los títulos del Banco Central.



Ahora el movimiento de estos dos bonos se redujo a un modesto 5%.

La renta de los bonos media-nos en los momentos de fulgor era del 8% y así y todo atraía a inversores locales y del exterior. Ahora que rinden más del 15% no son tomados en cuenta.

El blue ha monopolizado los negocios por la falta de alternativas. Los bonos en pesos no cuentan porque su rendimiento se ajusta por la inflación que mide el INDEC o por la tasa Badlar, que está en menos del 15% anual.

Los títulos en pesos linked dolar (atados al dólar oficial), que brillaron cuando el año pasado, ahora están en decadencia porque ajustan por la evolución del dólar oficial más 5 o 6 puntos, lo que da un rendimiento del 20%. El riesgo-país logró un descenso del 2,58 por ciento.

En donde hubo novedades fue en el Forex-MAE, la principal plaza mayorista. La ausencia de exportadores hizo que sólo hubiera compradores en la plaza. El dólar abrió a $ 5,01 y el Central tuvo que salir a vender apresuradamente para bajarlo una hora después a $ 4,989. La mesa de dinero de la entidad que dirige Mercedes Marcó del Pont sobre el final intentó recomprar todo lo que vendió, pero no pudo. Apenas recuperó una parte. Estas compras hicieron que el dólar cierre a $ 4,996 y el Central quede con un saldo negativo de alrededor de u$s 30 millones.

Las reservas se vieron afectadas por las ventas y por pagos al exterior. Las pérdidas fueron de u$s 161 millones y quedaron en u$s 42.401 millones. En dos días la caída fue de u$s 265 millones y en lo que va del año, la baja es de u$s 877 millones. Si se toman las reservas que había el 7 de febrero del año pasado, el retroceso fue de u$s 877 millones. Las reservas están en el nivel más bajo de los últimos cinco años y medio, y no es un dato menor. El cepo está teniendo un costo elevado.

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