14 de julio 2022 - 00:00

Con impacto acotado y tono opositor, la Mesa de Enlace concretó su paro

Dólar y retenciones fueron los dos reclamos centrales de los productores que asistieron a la convocatoria. La jornada de protesta no afectó la exportación de granos.

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El campo concretó finalmente su cuarto paro contra el Gobierno de Alberto Fernández, pero esta vez el nivel de convocatoria, los discursos y hasta los reclamos fueron bastante más “light” que en las versiones anteriores. Es que la última protesta organizada por la Mesa de Enlace llegó con una proclama un tanto difusa y quizás más como un nuevo capítulo de su habitual enfrentamiento con el Frente de Todos.

Un dato que no llamó la atención de nadie fue el fuerte apoyo que mostraron dirigentes de la oposición, quienes incluso posaron para la foto luego del acto que organizó la Mesa de Enlace en Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos. Hasta allí se trasladó Rogelio Frigerio, ex ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda durante la gestión de Mauricio Macri; Diego Santilli, diputado por la Provincia de Buenos Aires; Carolina Losada, senadora por la provincia de Santa Fe; y Alfredo de Angeli, senador por la provincia de Entre Ríos. También de local jugó el exministro de Agroindustria de Macri, Luis Miguel Etechevehere, quien incluso aprovechó el acto oficial para hablarle directamente a “los entrerrianos y entrerrianas”, prácticamente en clave electoral y sin esconder sus aspiraciones a convertirse en gobernador de la provincia.

En tanto, los reclamos de la Mesa de Enlace se unificaron en una proclama que se leyó a un público ávido por los choripanes que se asaban a escasos metros. Tan protagonista fue la parrilla que el presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, cerró el acto con un “muchas gracias y a comer”, para aplausos y risas de los asistentes.

Luego, desde la Mesa de Enlace remarcaron en un comunicado que “hubo coincidencia en resaltar los graves problemas que afectan a los productores agropecuarios de todo el país, tales como la falta o sobreprecios en los combustibles, la creciente inflación, el cambio de reglas de juego, la falta de financiamiento, falta de políticas de Estado para que el productor tenga previsibilidad para poder producir más, entre otras, así como también a todos los argentinos, como el incremento de las cifras de la pobreza, la incertidumbre política y económica, y la pérdida del poder adquisitivo, por citar algunos ejemplos”.

Lo cierto es que la efectividad del paro agropecuario se notó en mayor medida en los corrales vacíos del mercado ganadero de Cañuelas, pero no complicó para nada al mercado de granos. Según los datos de la Bolsa de Comercio de Rosario durante el miércoles arribaron a los puertos del Gran Rosario 3.600 camiones cargados con soja, maíz, trigo, girasol y sorgo entre otros productos. Es por ello que si bien desde la dirigencia rural se habló de “alto acatamiento”, la convocatoria a los diversos actos y el impacto comercial de la protesta fueron acotados.

Es que la Mesa de Enlace buscó sentar posición contra el Gobierno, una vez más, pero sin agitar las aguas en medio de la escalada de la inflación durante los primeros días de julio y la fuerte suba que mostraron los tipo de cambio paralelos que complican todavía más el humor social de la población. Pareciera que la decisión de los dirigentes rurales fue mostrar nuevamente que el campo está disconforme con la política económica oficial, pero sin llevar la protesta a los extremos para no alejarse de la sociedad en su conjunto. Es que a pesar de la fuerte carga tributaria del sector, los altos precios internacionales de los granos juegan a favor del negocio agropecuario.