Hay un cierto renacimiento del estilo tanguero que por los años 20 y 30 del siglo pasado se llamó comercialmente como de "cantor nacional". Gardel fue el gran modelo, en su labor de puente entre el folklore y el por entonces nuevo modo de tango cantado. Y en la actualidad hay varios en las nuevas generaciones tangueras los que están buscando por esos enlaces, muy especialmente enfocados -como parecería "natural"- hacia géneros como el vals, la milonga o el estilo, más ligados al llamado folklore surero. Tal es el caso de un artista muy valioso que acaba de publicar su 5º álbum y que tiene una carrera indudablemente valiosa. Javier "Cardenal" Domínguez tiene todo para ser un "cantor criollo". Voz "varonil", estilo algo expresionista, convencimiento sobre el repertorio que elige y ese pasado que le permite escapar a las pautas más estrictas sin por eso sacar los pies del plato. "Alucinado" es un muy buen álbum que compartió con el guitarrista Ariel Argañaraz (a quienes se suman Irene Cadario en violín, Mariano Martos en bajo y Augusto Argañaraz en percusión) que tiene al tango, el vals criollo y la milonga urbana como ejes pero que también incluye temas más ligados a lo folklórico "puro" como "Milonga del alucinado" de Falú-Dávalos, y una versión a su modo de "Mejor me voy" del uruguayo Eduardo Mateo. Pero además, es libre el manejo sonoro, que hasta se permite un viraje hacia el vals peruano del clásico "Tu pálida voz" de Charlo y Manzi.
| Ricardo Salton |



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