Tal vez el timing o los montos fueran sorpresivos, pero la noticia de que Abu Dabi salía al rescate de Dubai World/ Nakheel (esta última es la constructora privada que pidió la prórroga para sus pagos y la primera es la empresa estatal que la contrató), no. Lo irónico es que mientras una semana atrás muchos analistas afirmaban que el incipiente defalco no había afectado a los mercados, ayer la noticia del rescate (atención que no se conocen sus vericuetos y el diablo suele estar en los detalles) fue la principal excusa para justificar la suba de los mercados bursátiles en todo el globo y en particular el 0,28% que ganó el Dow, alcanzando el máximo en 14 meses (10.501,05 puntos). Claro que ésta no fue la única noticia alcista. Exxon (retrocedió 4,31%, algo típico de cualquier adquirente) anunció que se quedaría con XTO, la mayor generadora de gas del país, pagando por ella u$s 31.000 millones, mientras Oracle evidenció su interés por Sun Microsystems (un consejo: piense los porqué de esta ola compradora) y Visa recibió el clásico espaldarazo de quienes pasan a integrar el índice S&P 500 (al que no le fue demasiado bien es al Citi, que se derrumbó tras el acuerdo conseguido para repagar lo tomado del TARP). Con todas estas buenas noticias, el dólar retrocedió un 0,3% impulsando casi un 1% a los commodities, pero mientras el oro avanzó un 0,35%, el petróleo se desbarrancó un 0,52%, marcando su novena rueda consecutiva en baja y la tasa a 10 años trepó a 3,546% anual. A pesar de todo esto, lo cierto es que la rueda fue: aburrida, algo que se reflejó de manera directa en los menos de 1.074 millones de papeles transados en el NYSE.
Tal vez la reunión del Comité Abierto de la Reserva que comienza hoy haya tenido algo que ver, de todas formas esto no garantiza que a partir del miércoles el interés de los inversores vaya a crecer demasiado. ¿Pronósticos?, mejor pensemos en la Navidad.
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