13 de marzo 2009 - 00:00

Con reclamos despiden restos del policía asesinado. Fue acto masivo

Aplausos, una numerosa caravana y el ruido de las sirenas fueron los denominadores comunes entre los cientos de compañeros que despidieron al policía. Reclamaron nuevos elementos de trabajo.
Aplausos, una numerosa caravana y el ruido de las sirenas fueron los denominadores comunes entre los cientos de compañeros que despidieron al policía. Reclamaron nuevos elementos de trabajo.
Con un clima divido entre el dolor reclamos, cientos de policías, entre familiares y amigos, acompañaron los restos del subteniente Miguel Ángel Martínez, asesinado a tiros y cuyos restos fueron inhumados ayer en el Cementerio de La Plata.
El féretro, en su ingreso al cementerio, fue acompañado por una caravana encabezada a pie por el superintendente Juan Carlos Paggi, jefe de la Policía Bonaerense, en medio de aplausos y sirenas de las patrullas. Éste fue el marco para las quejas y los reclamos que sus compañeros elevaron a las autoridades por la falta de elementos necesarios para luchar contra la delincuencia.
Muchos de los efectivos aprovecharon la oportunidad para acercarse al jefe de la fuerza, Paggi, para quejarse por faltar armas y por chalecos antibalas en mal estado. Hasta se llegó a mencionar la posibilidad de algún tipo de medida de protesta.
En tanto, fuentes policiales dejaron trascender que hay tres hombres sospechosos de haber participado en el crimen del policía, los cuales eran intensamente buscados en operativos que se realizaban en los distritos de La Plata y Brandsen.
Siempre según la versión difundida, los prófugos también están sospechados de haber cometido al menos unos 15 robos en la misma zona y uno de ellos tendría un ingreso a un hospital por haber recibido una herida de bala.
Los restos de Martínez fueron despedidos por una guardia de honor en la casa mortuoria donde habían sido velados. «Estaba muy orgulloso de vestir el uniforme policial y fue su medio de subsistencia para criar a sus hijos. Nunca quería hablar de la inseguridad, siempre salía del paso con alguna broma», fue la palabra de una mujer, integrante de la familia del policía asesinado a tiros en Los Hornos.
El crimen, que se convirtió en el cuarto de un policía bonaerense en menos de un mes, tuvo como víctima a Martínez, de 52 años y 28 de servicio, quien concurrió a un domicilio que era asaltado por delincuentes. El policía fue recibido a balazos por los delincuentes y terminó volcando la patrulla policial que conducía.
Martínez fue llevado a un hospital de la localidad de Melchor Romero, pero murió pese a los esfuerzos de los médicos del centro asistencial.

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