15 de marzo 2012 - 00:00

Con un pie en el estribo

Con un pie en el estribo
El «colectivo de línea Bernanke» había pasado el martes, reemplazando al carromato griego y todos los índices se subieron a disfrutar del viaje. Pero, ayer se vio a varios ya con un pie en el estribo, prestos para dejar el vehículo, o proseguir semicolgados.

A todo esto, en Wall Street festejaron llegar a otro máximo -apenas con el 0,12%, pero que se magnifica- en tanto los argumentos que provenían de las ambigüedades habituales de Bernanke, tanto tomaban unos conceptos, como otros. Pesaron más ciertos datos, que la expresión de «ritmo frustrante» en la economía del Norte. (Curioso modo de armar conceptos a medida de los operadores, desde los escritorios).

Los europeos se movieron entre lo muy suave y lo más acentuado, entre un 0,2% -en contra- el índice de Brasil. (A todo esto, aunque ignorado, Shanghái había caído un notorio 2,6% antes, aunque los chinos se obviaron).

Y en nuestro Merval, también de los que se ubicó en el estribo, quedó a media agua la conclusión de una rueda donde el rasgo principal fue la contracción de los negocios. No más de $ 38 millones efectivos, dando un ritmo lento -pesado por momentos- hasta concluir con el índice mayor casi en el punto de donde hubo partido: 2.709 puntos, con un 0,08% bajista. Diferencias de 39 a 27, por las alzas, con descensos en puntos clave -Galicia y Tenaris- que anularon a otras especies con aumentos. Se pudo sostener la posición sobre la frontera de los 2.700, denotando resistencia a la baja mediante el recurso tradicional de cerrar filas y no presionar demasiado (huella que quedó nítida en el volumen pobre).

Abierto el panorama y el pronóstico de hoy, a menos que las ágiles mentes hallen nuevas vetas para refuerzo. La Bolsa, nublada.

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