28 de diciembre 2010 - 00:00

Confirma Cristina a las cúpulas de las tres fuerzas

Arturo Puricelli
Arturo Puricelli
Cristina de Kirchner encabezará mañana la ceremonia de entrega de insignias y atributos de mando a los oficiales superiores de las Fuerzas Armadas, que fueron ascendidos. Es una señal política de continuidad de toda la cúpula de las Fuerzas Armadas para 2011, un año electoral. Permanecen en sus puestos: el brigadier general Jorge Chevalier, titular del Estado Mayor Conjunto (EMC); el teniente general Luis Pozzi, al frente del Ejército Argentino; el almirante Jorge Godoy, jefe de la Armada; y el brigadier general Normando Costantino, a cargo de la Fuerza Aérea. Los más veteranos en la pirámide castrense son Chevalier y Godoy, los dos asumieron en 2003, antigüedad que alimenta la imaginación de más de un uniformado por la renovación de esos cargos.

En su carácter de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, la Presidente entregará sables y espadas a los nuevos generales, almirantes y brigadieres que fueron promovidos al grado inmediato superior con acuerdo del Senado. El acto se postergó para mañana miércoles a las 18, en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, con la presencia del ministro de Defensa, Arturo Puricelli, y otros miembros del Gabinete nacional.

Polémico

Sí hay novedades entre los recién ascendidos que llegan a la segunda línea de la conducción superior. Es el caso del polémico general de división, César Milani -objetado por un presunto pasado carapintada- quien logró su promoción gracias a que el oficialismo consiguió el quórum con la presencia a último momento en la sesión del Senado del senador porteño Samuel Cabanchik.

Milani ocupará la Subjefatura del Ejército y retendrá sus actuales funciones de jefe de Inteligencia, doble responsabilidad y acumulación de poder como no se veía desde los gobiernos de facto. No es todo, antes de la salida a Seguridad, Nilda Garré dejó redactada y a punto de entrar en vigencia (el 1 de enero de 2011) la Resolución Nº 1633 que modifica la orgánica de las FF.AA. Concentra en los subjefes de las fuerzas una serie de atribuciones en detrimento de las responsabilidades que antes correspondían a los jefes, la reforma implica que el manejo interno será rol casi exclusivo de los segundos al mando. Otro beneficiado con esta modificación es el nuevo brigadier mayor, Raúl Acosta, subjefe de la Fuerza Aérea, favorito de la ex ministra, quien debió sortear objeciones en la Comisión de Acuerdos. Venía postergado su pliego desde 2008 pero consiguió la aprobación con retroactividad a aquel año, rara concesión para un uniformado en tiempos kirchneristas. En el Ejército y en la Fuerza Aérea perciben que los subjefes que estrenan jinetas se aprestan a llegar a las jefaturas, el senador Miguel Pichetto (jefe del bloque oficialista) dio sustancia a la idea; «Lo que quieren es perjudicar y dejar afuera al que va a ser uno de los conductores del Ejército», dijo en defensa de Milani cuando arreciaba la crítica de la oposición.

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