6 de marzo 2015 - 00:00

Confirman paro del 31 gremios del transporte

Roberto Fernández
Roberto Fernández
Los sindicatos del transporte ratificaron ayer su convocatoria a un paro nacional para el 31 de marzo y la fusión, en abril, de la mayoría de esas organizaciones bajo un mismo sello, de corte opositor. Las definiciones se concretaron en una reunión de dirigentes del sector, tanto los alineados con la CGT de Hugo Moyano como algunos de la central oficialista, de Antonio Caló.

El encuentro, que había adelantado este diario, se desarrolló en la sede de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), un núcleo de gremios leales a Moyano y bajo el mando del portuario Juan Carlos Schmid. Contó, como participaciones estelares, con las presencias de los gremios clave en la actividad, como los de colectiveros (Unión Tranviarios Automotor) y de maquinistas de trenes (La Fraternidad), ambos que en lo formal reportan a la central de Caló.

La conclusión principal fue que en abril completarán la unidad de la CATT con la central que se creó bajo el paraguas de la CGT oficialista, la Unión General de Trabajadores del Transporte (UGATT), que todavía encabeza el ferroviario Omar Maturano. El primer sello, que cuenta con personería, absorberá al segundo, en el que sólo quedarían unos pocos sindicatos fieles a Cristina de Kirchner, como los taxistas de Omar Viviani, la Unión Ferroviaria, de Sergio Sasia, y los marítimos de Omar Suárez (SOMU) y Marcos Castro (Capitanes de Ultramar).

La nueva CATT, que mantendrá su perfil opositor, apuntará a dos ejes: en el corto plazo ejercerá presión sobre el Gobierno por cambios en el Impuesto a las Ganancias, que golpea con particular énfasis los salarios de los trabajadores de la actividad. Y en el plazo mediano su objetivo será reservar la jefatura de una CGT eventualmente unificada para un dirigente del transporte. Con la certeza de que no será Moyano, los postulantes para ese cargo en el sector son Schmid y Maturano.

Para el primer objetivo los dirigentes ayer confirmaron la huelga del 31. Se lo dijo Roberto Fernández a este diario, quien admitió que todo dependerá de las negociaciones que, cree, el Gobierno habilitará quizás la semana que viene. "Tenemos que salir nosotros en defensa de los trabajadores porque ninguna de las tres CGT lo hace. Están todos escondidos y jugando a la política", cuestionó Fernández.

El plazo hasta la medida de fuerza también permitirá el avance de posibles gestiones ante funcionarios en las paritarias. Tanto la UTA como los sindicatos ferroviarios obtuvieron a principios de año un aumento salarial no remunerativo a cuenta para diferir el arranque de las negociaciones formales hasta este mes. Para esa instancia, el jefe de los colectiveros enunció una vez más su exigencia de una suba del 50%, aunque aclaró que ese nivel contempla la actual retención por Ganancias. El paro, si se concreta, logrará el respaldo de Moyano y de la CGT "Azul y Blanca", de Luis Barrionuevo, quienes hasta ahora no lo confirmaron por temor a una eventual suspensión por parte de sus organizadores. También se da por hecha la adhesión de la CTA opositora, de Pablo Micheli.

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