6 de julio 2018 - 00:00

Conflicto: devolverán inmigrantes a Italia y a Grecia

Horst Seehofer, ministro del Interior de Alemania.
Horst Seehofer, ministro del Interior de Alemania.
Berlín y Viena - Alemania aspira a frenar en la frontera con Austria el ingreso de inmigrantes que hayan solicitado asilo en otros Estados europeos, mayormente Italia y Grecia, y devolverlos directamente a estos países, anunció ayer el ministro alemán del Interior, Horst Seehofer.

Tras un encuentro con el jefe de Gobierno de Austria, Sebastian Kurz, Seehofer aseguró que la creación de centros de refugiados en la frontera "no será en detrimento de Austria".

Como colofón de un conflicto entre ambos que amenazaba con poner fin a la coalición de Gobierno a poco más de cien días de asumir el poder, el líder conservador bávaro obtuvo de la canciller Angela Merkel el compromiso de rechazar en el límite con Austria a los inmigrantes que hubieran sido registrados en otro país europeo.

El anuncio de este polémico plan causó irritación en Austria, donde el nuevo Gobierno de derechas no quiere ver a inmigrantes varados en su territorio.

También el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, aclaró ayer en Berlín que no está dispuesto a recibir de vuelta a migrantes cuyos datos fueron tomados por las autoridades húngaras a falta de registro en Grecia, donde pisaron por primera vez territorio de la UE.

En Viena, Seehofer aclaró que los peticionarios en cuestión no serán devueltos a Austria, sino que serán trasladados directamente a Italia o Grecia, Estados de los que según sus palabras proceden tres cuartas partes de los inmigrantes que arriban a Alemania. La decisión está destinada a causar un nuevo conflicto con esos países, especialmente con Italia, cuyo Gobierno populista ha hecho del rechazo a la inmigración uno de los ejes.

"No queremos que Austria sea responsabilizada por refugiados por los que no tiene responsabilidad alguna", dijo el alemán.

Seehofer señaló que para ello Alemania necesitará llegar a acuerdos de repatriación con Italia y con Grecia en unas negociaciones que se avizoran arduas.

"Si fracasan las negociaciones con Italia y Grecia, tendremos que pensar en nuevas medidas", avisó Seehofer, quien anunció junto con Kurz para la semana próxima una reunión de ministros del Interior de Alemania, Austria e Italia en Innsbruck destinada a abordar "medidas para cerrar la ruta (de inmigrantes) del Mediterráneo".

Italia se resiste hasta ahora a negociar un pacto para la repatriación de inmigrantes registrados en su territorio. Al mismo tiempo, podría verse perjudicada si Austria dificulta con controles el paso en la ruta fronteriza del Brennero, de importancia económica vital.

El anuncio del dirigente bávaro contrasta con los resultados de la puja con Merkel que tuvo en vilo al país el fin de semana. Seehofer quería expulsar a todos los que hubieran sido registrados en otros países, pero ante la negativa de Austria, ahora sólo serán devueltos aquellos que solicitaron asilo en otro miembro del bloque.

La cifra se reduce a unas 150 personas que llegan por mes a la frontera de Baviera, según arrojan los últimos datos oficiales.

Además, en los primeros cinco meses del año llegaron relativamente pocos refugiados a Alemania a través de la frontera con Austria, señala el diario Rheinische Post sobre la base de cifras de la Policía de fronteras. Hasta fines de mayo entraron sin permiso válido 18.024 migrantes, de los cuales 4.935 lo hicieron a través de Austria.

Agencias AFP y DPA