9 de abril 2014 - 00:00

Conflicto sin fin: somos jugadores, queremos jugar...

Cinco rugbiers decidieron renunciar a sus contratos con la Unión Argentina para poder participar del Nacional con sus clubes de la URBA. Cuatro de ellos hablaron del tema

Loshermanosseanunidos.Tomás y Francisco Cubelli volvieron a compartir un partido. El medioscrum de Los Pumas volvió a Belgrano tras dos años.
Loshermanosseanunidos.Tomás y Francisco Cubelli volvieron a compartir un partido. El medioscrum de Los Pumas volvió a Belgrano tras dos años.
La realidad es que la renuncia de los jugadores que siendo de la URBA estaban contratados por la UAR tiene un trasfondo de querían jugar y no les quedó más remedio que hacerlo cuando de haber mediado algunas tratativas o alguna acordada dirigencial a la hora de la firma de los mismos hubiera allanado el camino sin que los jugadores debiesen resignar sus ingresos como cualquier empleado (en este caso de la UAR) para poder jugar al rugby en su club de manera amateur. Una dicotomía que está tan teñida de grises que resulta complejo y arbitrario decidir quiénes son qué cosa y por qué.

Una de las frases más destacadas sobre el particular tal vez se haya escuchado en Virrey del Pino 3456: ¿Que curioso no? Hay jugadores que tuvieron que renunciar a su trabajo como jugadores para jugar en su club....

Tras el partido que jugó para Belgrano Athletic, donde se lo venía ansioso y lo vivió casi como un debut en la primera, Tomás Cubelli dijo: Lo hice pensando en el juego. Nunca me plantee si fue difícil o no tomar la decisión. Cuando uno pone el juego por encima de todo, las cosas son más fáciles de ver. Y yo quiero jugar. Se barajó en algún momento la posibilidad de hacerlo sin necesidad de tomar la decisión porque era un torneo de carácter nacional y no del ámbito de la URBA, pero también se había hablado de la posibilidad de renunciar para poder jugar y bueno... en definitiva tuvimos que tomar esta última.

En tanto, Martín Landajo, más escueto, aseguró: Esperé dos años para poder jugar en mi club. Hace dos años que no entraba a esta cancha con esta camiseta. Esto me pone feliz y la verdad, era lo único que quería ahora: jugar en el club. No especificó cuáles fueron sus razones, sino que se refirió a un sueño cumplido que llevaba setecientos días esperando cumplir.

Matías Moroni fue casi tan escueto como el medioscrum del CASI: Quería jugar en el club y jamás me arrepentiría de algo así. Hablé con muchas personas y para los que tomamos la decisión de renunciar, para cada uno de nosotros, era lo mejor.

Tomás Lavanini acaso haya sido el jugador con menos inconvenientes a la hora de renunciar a su contrato, pues ya tiene otro firmado: el segunda línea de Hindú se va a Francia (Racing Metro) en junio. No quería estar parado dos meses... entonces quería jugar en el club este Nacional de Clubes o lo que se pueda jugar. Por eso renuncie.

Esos dos meses serían exactamente sesenta días, aunque casi con seguridad van a ser la mitad, ya que todas las señales indican que es altamente factible que buena parte de Los Pampas XV que disputaron la Pacific Cup - que serán también en buena medida Los Pumas que en junio enfrentarán a Irlanda y Escocia- disputarán el Sudamericano o los partidos que bajo ese marco se jugarán el 17 y 25 de mayo ante Uruguay y Chile, respectivamente.

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