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Confort norteamericano
Fabricado en Indiana, Estados Unidos, el Subaru Tribeca se destaca por el confort que ofrece a sus ocupantes y por su calidad.

Existe una cantidad importante de vehículos todoterreno que tienen su origen y desarrollo en Estados Unidos a pesar de ser orientales. Esta tendencia también se percibe en las marcas coreanas. De ellos, en menos de un año han llegado cuatro novedades fuertes en la Argentina, como el Honda Pilot, Hyundai Veracruz, Kia Mohave y el Subaru Tribeca. Además, a mediados de octubre llegará el nuevo Nissan Murano. Con motores de seis cilindros y potencias superiores a los 250 CV, está claro que han sido desarrollados para Estados Unidos. Tampoco es casualidad el origen de sus nombres con localidades o ciudades de América del Norte como el Kia Mohave, el Hyundai Veracruz y el Subaru B9 Tribeca, que debe su nombre al conocido barrio de Nueva York.
El mercado argentino es uno de los pocos en los cuales existen las dos corrientes dentro de los vehículos todoterreno. Por un lado, estos vehículos de concepción norteamericana, y por el otro existen 4x4 que han sido desarrollados para Asia y Europa con tamaños medianos, más compactos que los súper XXL típicos de Estados Unidos.
Por un nuevo cliente
Con el Tribeca, que hemos tenido la oportunidad de probar, Subaru no apunta al cliente tradicional de la marca que busca el prestigio de su producto a través del rally, aunque lo tiene de manera indirecta. Se trata de un todoterreno preparado para mimar a sus ocupantes por medio de un confort y una practicidad de su interior dignos del estilo de vida norteamericano. Como ejemplo, algo simple: ¡cuenta con 10 posavasos!
Fabricado en la planta de Lafayette, en Indiana, Estados Unidos, la producción del Tribeca en 2008 fue de 18.108 unidades.
Los asientos delanteros con regulación eléctrica y calefacción, sumados a los prácticos asientos posteriores que permiten inclinar su respaldo y desplazarlos longitudinalmente invitan a lograr un confort fuera de serie en su interior. Además, cuenta con dos asientos para niños que se repliegan eficazmente en su baúl, aunque para generar ese espacio extra utiliza una rueda de auxilio temporal, poco práctica en la Argentina.
Por fin, el puesto de mando ha dejado de ser tan minimalista y carente de gracia, típico de los vehículos Subaru, que era una de las pocas contras recurrentes de sus modelos. Olvídese de esos interiores con pocas luces y un diseño demasiado básico. Subirse al nuevo Tribeca es disfrutar de un puesto de conducción digno de un avión futurista. Además, el hecho de tener el navegador satelital (opcional montado en el vehículo de prueba) en su pantalla central le agrega modernidad al conjunto.
Todo está hecho con buen gusto y se aprecia la calidad de sus materiales.
El confort interior es respaldado por sus suspensiones. La dirección también brinda una gran suavidad y los frenos han demostrado distancias lógicas de frenado, pero el pedal tiene un tacto algo esponjoso en la primera parte del recorrido.
El motor boxer de seis cilindros y 256 CV de potencia es el mismo que emplean los modelos Legacy y Outback. En cualquier condición revela una gran suavidad y fluidez de marcha. Desarrolla una velocidad máxima de 207 kilómetros por hora y se destaca en su elasticidad empleando 6,6 segundos para pasar de 80 a 120 kilómetros por hora. Acelera de 0 a 100 kilómetros por hora en 9,4 segundos. El único inconveniente es su consumo. El peso cercano a las dos toneladas no lo ayuda para gastar menos en ciudad, en donde solicita casi 19 litros cada 100 kilómetros. El tanque de 64 litros no le brinda una gran autonomía en el uso urbano. No existe un Tribeca en versión diésel.
En confort y seguridad tiene los elementos que más se desean en un vehículo de su valor, y quedan pendientes el radar anticolisión o control crucero adaptativo (presentado en 1998) y los airbags de rodilla (creados en 2001). Es evidente que la industria automotriz debe acelerar el progreso y no puede ser que pasen tantos años desde el momento en que estos equipos salieron al mercado hasta su introducción en un todoterreno como el Tribeca, que tiene un valor de 62.900 dólares.
La cámara de marcha atrás contribuye en el momento de estacionar, pero debería ser acompañada de los sensores de estacionamiento (también adelante), como en otros vehículos. La tracción total, sin reductora o baja, responde al uso lógico y tradicional que se le va a dar al Tribeca.
En suma, con un confort digno de su origen norteamericano, el nuevo modelo de Subaru tiene cualidades importantes para aquellos usuarios amantes de las características especiales de estos vehículos.
A FAVOR:
Calidad de materiales.
Confort.
Espacio y presentación interior.
Garantía.
Prestaciones.
Terminación.
EN CONTRA:
Consumo.
Rueda de auxilio temporal.
Sin radar anticolisión y airbags de rodilla.
Tacto pedal de freno.


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