4 de junio 2013 - 00:00

Consejeros: el camino a la Corte pasa por Servini

María Servini de Cubría
María Servini de Cubría
La política se revoluciona por estos días alrededor de medidas judiciales. No es un hecho nuevo, sino casi una costumbre obligada de estos tiempos.

Pero esta vez el obvio trámite que siguió la reforma judicial, en especial la ley que modificó la elección de los consejeros de la Magistratura, unifica criterios sobre lo que vendrá tanto en el oficialismo y la oposición.

Un rosario de datos confirman que María Romilda Servini de Cubría, jueza federal con competencia electoral, volverá a ser clave en la resolución de este conflicto que el Gobierno inició cuando votó una reforma judical que sabía, claramente, terminaría enredada en amparos y debates constitucionales. No sólo los consejeros están en litigio, pero la situación de la limitación de las cautelares contra el Estado no quita tanto el sueño por ahora a los partidos y la Justicia. Cuando venza el plazo para el cierre de listas ese tema volverá al lugar que se mereció en el debate de la reforma.

Ese consenso de criterios gira en torno de la idea de que el primer fallo que habilitará un pedido de "per saltum" a la Corte Suprema saldrá de la lapicera de Servini. Y esto no es sólo por una cuestión de tiempos.

La jueza recibió la primera presentación contra la reforma e inmediatamente le dio traslado al Gobierno para que se expida. fue en el recurso presentado por el presidente del Colegio Público de Abogados, Jorge Rizzo. En realidad no recibió una presentación sino 12: cinco amparos y siete acciones de "declaración de certeza" y en todos los casos actuó de la misma forma.

Hasta algunos opositores creen que esa acción de la jueza, en lugar de haber decretado inmediatamente una cautelar como hicieron el viernes pasado otros dos jueces, se debe a que se prepara, una vez escuchada la respuesta de la Casa Rosada en el expediente, a fallar sobre la cuestión de fondo. Es decir, no sobre una cautelar sino sobre la constitucionalidad del artículo que modifica la elección de consejeros y los pone en igualdad de condiciones con otros cargos en las listas partidarias.

Para la Corte Suprema sería un antecedente de mucho más peso jurídico tomar en revisión definitiva una decisión sobre el fondo de la cuestión, que discurrir sobre la admisibilidad de una apelación ante el dictado en primer instancia de una cautelar contra ese articulo de la reforma a la Magistratura.

Otro indicio en el mismo camino: cuando Servini dio trasladó al Gobierno lo hizo con habilitación de días y le dio un plazo de cinco para hacerlo, los que vencen el próximo viernes.

Como se dijo, la jueza parece prepararse para decidir sobre la constitucionalidad de la cuestión.

El Gobierno no está disconforme por ahora con el accionar de la doctora, que vuelve así a tener a la política en un puño a la espera de una decisión suya. Es una situación que obviamente no le disgusta y que protagoniza desde hace años.

El resultado puede tener dos sentidos, a favor o en contra de la constitucionalidad, pero cualquiera fuere el resultado habilitará la presentación de un "per saltum" por quien resulte perdedor.

Los plazos alcanzan para llegar a una resolución si la Corte mantiene su postura de apurar una definición. A sólo 10 días del cierre de alianzas todo movimiento legal que se haga en el avance del cronograma electoral implicará reconocer derechos adquiridos.

La Corte no quiere hablar de definirse sobre cautelares. Por lo tanto la política razona por estas horas que será Servini (que además corre con unas 72 horas de adelanto en relación con los jueces que dictaron cautelares el viernes pasado ya que tendrá a tiempo la respuesta del Gobierno en el expediente) la que provea al máxiimo tribunal de un fallo de fondo a medida de un "per saltum" aceptable.

Para ponerle la última cuota de suspenso, la jueza preparó ayer el terreno: le reiteró al fiscal Jorge Di Lello que presentó su dictámen sobre los pedidos de inconstitucionalidad de la ley de consejeros, siguiendo el trámite ordinario que le impuso a esa causa.

Tras terminar ese trámite la jueza partió de tribunales. Pidió licencia por una semana. Durante ese tiempo subrrogará en ese juzgado el juez Ariel Lijo.

Servini volverá, entónces, el lunes con todos los plazos cumplidos y lista para fallar sobre la mayor pelea que convoca a la política en estos tiempos.

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