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Consejo de jueces: un dilema de transparencia para Binner
-con la bandera de la transparencia como leitmotiv- no sólo no rindieron los frutos esperados, sino que además tiñieron de polémica un procedimiento vital para la democracia.
Por inspiración de Binner, la sanción del Decreto 164/2007 -que derogó el régimen de selección de magistrados anterior y dejó sin efecto concursos en trámite, incluso con exámenes de oposición rendidos- fue publicitada como la garantía para una designación a través de una irreprochable compulsa de oposición y antecedentes.
La reforma se apoyó -según se argumentó- en la necesidad de incorporar mecanismos objetivos de selección, con la eliminación del representante de la Corte y del Poder Ejecutivo, y con evaluadores de universidades nacionales.
Sin embargo -según datos de la página web de la Dirección Provincial del Consejo de la Magistratura-, frente a las más de 70 vacantes existentes, sólo se encuentran hoy en trámite 19 concursos, de los cuales sólo 7 cuentan con ternas conformadas (y en 4 hubo impugnaciones).
Traspiés
Esa postal genera, además, insistentes señales de alerta en la provincia, a partir de los traspiés en que se sumieron los procedimientos para cubrir tres vacantes de jueces en Venado Tuerto y Rosario.
En el primero de los casos, el mandatario no logró la aprobación de su candidato en la Legislatura por el trámite normal, de la mano de una falta de quórum forzada por el propio oficialismo para esquivar los cuestionamientos del PJ por una supuesta falta de condiciones del postulante.
En paralelo, desata fuerte incomodidad en ámbitos judiciales y políticos el hecho de que en los concursos quedaron mejor situados abogados de la matrícula -algunos de ellos con poca o nula experiencia en los pasillos tribunalicios-, en detrimento de aquellos postulantes que ejercen la carrera judicial.
Tampoco pasó desapercibido, en tanto, el importante número de jueces en ejercicio que no logró aprobar el examen de oposición.
Por caso, sólo tres candidatos -sobre 15- lograron superar la prueba del llamado a concurso para cubrir la vacante de juez de Cámara Laboral en Rosario. Y sólo uno llegó a los 140 puntos requeridos para mantenerse ternado.
También genera fuertes dudas -resaltan desde la provincia- la situación de algunos postulantes cuyos antecedentes objetivos no alcanzan para imponerse en determinado concurso, aunque sí lo logran en otro, donde la mirada de los evaluadores aparece más laxa.
Una mirada sobre el sistema arroja otro dato que parece afectar el saludable equilibrio de género: de las ternas conformadas hasta el momento, en sólo tres hay mujeres.
En un informe de 2007, Poder Ciudadano resaltó -en relación con el funcionamiento del Consejo de la Magistratura de la Nación, que fue tomado como modelo para modificar el sistema imperante en Santa Fe- algunas asignaturas pendientes, como la incorporación del género como variable en el proceso de designación y el fortalecimiento de los criterios de evaluación y designación de candidatos, precisamente para esquivar el fantasma de la discrecionalidad en la elaboración del orden de mérito.


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