"Dieciséis días después de haberse celebrado los comicios, Rajoy no cosechó aún ni tan siquiera un escaño más a los 137 que le dieron los votantes", resumió el líder del PSOE, Pedro Sánchez.
Efectivamente, el Partido Popular (PP) ganó las legislativas del 26 de junio, cuando aumentó sus escaños a 137 de los 350 diputados, pero lejos de la mayoría necesaria para gobernar en solitario.
El PSOE, la segunda fuerza que con sus 85 escaños puede ser determinante para bloquear una investidura o permitirla con una abstención, ya dijo "no" a Rajoy. La negativa también la obtuvo de la coalición de izquierda Unidos Podemos (71).
El partido liberal Ciudadanos, con 32 diputados, mostró su disposición a abstenerse en una votación de investidura, aunque esto sería insuficiente si el dirigente conservador no consigue apoyos adicionales. Las pequeñas formaciones regionales conservadoras del País Vasco y Cataluña, le dieron la espalda, tras años de enfrentamientos con Rajoy, a quien acusan de hacer caso omiso a las aspiraciones de sus regiones.
El presidente en funciones baraja la fecha del 2 agosto para someterse a la primera votación en la que requiere del apoyo de 176 de los 350 diputados.
En caso de que no fuera elegido en primera ronda por mayoría absoluta (176 votos), tendría que someterse a una segunda votación el jueves 4 de agosto, en la que ya le bastaría tener más votos a favor que en contra (mayoría simple).
| Agencias AFP y EFE |

