6 de febrero 2009 - 00:00

Controversia por sembrado de hierro en aguas subantárticas

La Dirección Nacional del Antártico (DNA) sigue de cerca -sin tomar posición- la controversia internacional que generó un experimento científico de Alemania e India que intenta «sembrar» hierro en aguas del Atlántico Sur, cercanas a las islas Shetland. La iniciativa pretende aliviar el calentamiento global sobre la base de remover dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera. Esto -dice la hipótesis en estudio- se puede lograr mediante el «secuestro de carbono», uno de los métodos es la «fertilización del océano con hierro» para estimular el crecimiento de algas microscópicas (fitoplancton) que luego en el proceso de fotosíntesis, retienen el CO2.
Efecto desconocido
Muy simple, pero según dicen investigadores de varios países, no ha sido comprobado el efecto que produciría en las aguas antárticas y subantárticas el derrame de cantidades importantes de sales de hierro.
El experimento en cuestión se denomina Lohafex y se lleva a cabo a bordo del buque polar alemán Polar Stern. El proyecto está auspiciado y conducido por el Alfred Wegener Institut, organismo de investigación alemán con el que la DNA tiene un convenio de cooperación científica en la base Teniente Jubany.
Como miembro de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, la Argentina impulsa una política conservacionista, de utilización racional de los recursos vivos, con miras a la preservación y a la sustentabilidad de las pesquerías.
El estudio Lohafex preocupa a los diplomáticos celosos cumplidores de la reglamentación, pues no tienen datos seguros sobre si se pondrá o no en riesgo el ciclo biológico de la masa ictícola antártica.

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