Corda: intensa reflexión sobre los grandes temas

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 Hasta el 1 de marzo en las salas principales del Museo Eduardo Sívori se presenta "Insólito", esculturas de Mauro Corda. Nacido en Lourdes (Francia) en 1960, ha recibido importantes premios, entre ellos, el Princesse Grace de Monte-Carlo, Prix de Dessin Charles Malfray, Lauréat de Concours de la Casa Velázquez (Madrid) y es Chevalier des Arts et des Letters.

Artista exclusivo de la Opera Gallery que tiene sedes en París, Mónaco, Ginebra, Nueva York, Seúl, Dubai, Hong-Kong, ha participado en muestras colectivas e individuales en esas ciudades y también en Venecia, Shanghai, Singapur, Londres, La Habana.

Confluyen en este escultor de sólida formación clásica, diferentes estéticas pero lo más importante es su reflexión sobre los grandes temas de la actualidad: la identidad, el medio ambiente, la genética, las principales plagas epidémicas y el progreso de la ciencia.

Corda utiliza diferentes materiales, resinas, acero inoxidable, plexiglás, vidrio, hierro, bronce niquelado y también policromado, madera, esmalte. Se presentan obras correspondientes a series, por ejemplo "Contorsionistas" realizadas en diversos materiales. Asiduo concurrente a circos, realizó profundos estudios de la anatomía, de las posturas extremas que logran, la máxima tensión de sus músculos.

Cuando se refiere al cuerpo humano Corda señala: "quiero el mejor volumen posible, la tensión interna tiene la existencia que aparecerá en un cuerpo caduco, fatigado, envejecido pero también la tensión de la juventud y de la madurez".

Hay una obra que provoca estremecimiento, "Yacente", bronce pintado, un ser agonizante, el rictus de la muerte, la blancura del cuerpo y su mortaja. Como contrapartida, un bebé en una cuna.

Sus obras pueden estar encerradas en jaulas o en cubículos transparentes, lo que cambia la visión del espectador. Este artista ha estudiado el concepto de levitación y gracias a una técnica que juega con espejos escondidos y suspendidos, algunas de sus esculturas parecen flotar, ejemplo, "Lévitation", lo que implica esculpir lo que no tiene peso, "en eso soy contemporáneo, me gusta, es mi toque personal".

"Androgyne Scission Homme/ Femme": el cuerpo aparece dividido en dos lo que resulta perturbador e inquietante así como ciertas figuras cuya carnalidad está suspendida por ganchos lo que le agrega una cuota de gran dramatismo.

Su preocupación por el medio ambiente se revela en "L'Ange", resina y neón. Un angel blanco con una máscara levita sobre una montaña de asura, paisaje que se repite en todo el planeta.

En "Asepsia y VIH" se muestra la fragilidad y la delgadez del enfermo, aquí el artista enfatiza acerca de la indiferencia de la medicina moderna que atiende al paciente pero olvida al ser humano.

"Chambre", resina y plexiglás, es una secuencia de rostros encajados en una almohada que funciona como el negativo de impresiones fotográficas sobre la materia tridimensional.

Este intenso escultor, muestra la fuerza del físico pero no evita revelar su interioridad y debilidad. La vida y la muerte están presentes en una obra singular que debe ser mirada con mucha atención , en realidad, no nos permite distraernos y admirar solamente su rigor formal. La muestra, bajo la curaduría del autor que vino especialmente, Graciela Limardo y Silvia Marrube, cuenta con el auspicio del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad y el generoso aporte de la Asociación Amigos del Museo Sívori que hizo posible el traslado de las obras desde Francia.

Av. Infanta Isabel 555 (frente al puente del Rosedal de Palermo).

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