24 de octubre 2013 - 00:00

Corte y confección

Corte y confección
Un sello no partidario de la Capital Federal -"Mujeres éticas"- ha regado el centro porteño con un afiche que es modelo de incitación al corte y confección en las urnas del domingo. Invita a depositar en ellas una confección de cortes múltiples para apoyar a Gabriela Michetti en la categoría Senador, a Elisa Carrió en la de Diputados nacionales y a Graciela Ocaña en la de Legislador. Pierna de damas que vienen del mismo palo y con una madrina originaria. Michetti, candidata del macrismo, tuvo su veranito junto a Carrió y pasaron mucho tiempo negociando un divorcio. Michetti admitió que se había acercado a la musa del Ari pero ésta la apartó acusándola de buscar, como mucho, crecer al calor de su popularidad.

Ocaña, hoy va a elecciones por un ticket de cuentapropista, el partido Confianza Pública, creación del legislador saliente Daniel Amoroso, un denarvaísta que viene del peronismo. Si gana la banca porteña piensa renunciar a la diputación nacional que ganó en 2011 en las listas del radicalismo, en un modelo de volatilidad partidaria. Ocaña, que se ha puesto como mira disputar la jefatura del gobierno porteño, nació con Carrió, quien la hizo famosa con el apelativo "La Hormiguita Viajera" para describir la laboriosidad que había demostrado en comisiones investigadoras. En ese momento Ocaña era una peronista disidente que militaba en el Frente Grande que la hizo legisladora provincial y después nacional.

Cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia en 2003 pensó en adoptar al sector Carrió a su Gobierno, una manera de tomar un seguro de calidad ética a su gestión.

Carrió ha contado que rechazó ministerios y otras dignidades y Kirchner debió confirmarse con Gustavo Béliz, una segunda marca en materia de ética pública.

El kirchnerismo gobernante siguió seduciendo a otros aristas y capturó a varios legisladores que habían ingresado al Congreso de la mano de Carrió. A Ocaña la reclutó para el PAMI en 2004 y en 2007 Cristina de Kirchner la convirtió en ministro de Salud. Comprensible porque el Frente Grande terminó siendo una cantera de funcionarios para las presidencias Kirchner.

Ocaña fue martillo de sindicalistas en la tarea de esmerilar el poder de los caciques del sindicalismo que obró el kirchnerismo y que redundó en el despido, después de 2011, de Hugo Moyano como aliado del Gobierno.

Ocaña
, a quien los sindicalistas acusaron de haberlos perseguido, ya estaba afuera del kirchnerismo y encontró en 2011 un lugar en las listas de la UCR junto al exfiscal Manuel Garrido.

"La hormiguita" puede haber perdido el carné de alguno de los partidos que ha integrado, pero conserva, como Carrió y Michetti el favor del público porteño que las identifica como las mejores controladoras de la virtud ajena.

El sello "Mujeres éticas" vio los testimonios de ese apoyo transversal y llamó al corte para el domingo ofreciendo una lista de confección.

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