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Cortes, tránsito caótico y escraches
El caos vehicular fue consecuencia de los múltiples cortes de tránsito en lugares claves para el acceso a la Capital Federal: en la colectora de la Autopista Panamericana, en el kilómetro 35, a la altura del Puente Henry Ford; en la Ruta 3 a la altura del Kilómetro 21; en el Puente Pueyrredón; en el cruce de Corrientes y Callao, y sobre la 9 de Julio en torno al Obelisco, entre otros, que arrancaron en las primeras horas de la mañana y se levantaron después del mediodía, cerca de las 15. Además, hubo cortes en la salida a la avenida Castillo de la autopista Illia y en el acceso Oeste, a la altura de calle Vergara, en la localidad bonaerense de Morón.
Las complicaciones en el tránsito también fueron producto de la inactividad durante todo el día de las líneas de trenes Roca, San Martín, Belgrano Sur, Sarmiento, Mitre, Suárez y Tigre. El Belgrano Norte fue la única línea que brindó un servicio de forma habitual, aunque con demoras. La situación fue muy diferente en el subte, donde todas las líneas funcionaron en la jornada de ayer con excepción de la B.
Todas las líneas de colectivo funcionaron con normalidad, aunque se vieron desbordadas por el gran caudal de pasajeros. Durante la tarde, la escena cambió radicalmente; las calles se vieron casi vacías y la congestión apenas se registró en algunos puntos de la Ciudad.
La mayoría de los bancos funcionó con normalidad, aunque algunos lo hicieron a puertas cerradas. El paro sí afectó el transporte de caudales, por lo cual se dificultó la reposición de dinero en los cajeros automáticos durante el día de ayer. Tampoco hubo actividad judicial y en puertos, distribución, recolección de residuos ni carga de combustible. En cuanto a los vuelos, la actividad de Aerolíneas Argentinas-Austral estuvo suspendida durante todo el día.
Muchos comercios decidieron no abrir sus puertas, sobre todo los apostados en el microcentro porteño. Así y todo, aquellos negocios gastronómicos que tomaron la iniciativa de levantar las persianas y mantener la actividad como si fuera un día normal fueron sorprendidos por un grupo de manifestantes, que se desplazaba por la céntrica Avenida de Mayo e irrumpió en los bares exigiendo que cerraran sus puertas. Así ocurrió hasta en el histórico Café Tortoni, donde provocaron diversos destrozos y atacaron al personal del lugar.


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