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Cosechas récord no quitan firmeza a commodities
Aunque en general se percibe que asistimos a un modelo nuevo, un proceso bastante similar fue observado varias décadas atrás, con anterioridad a 1973, las cotizaciones de los commodities permanecieron quietas por varios años. La soja en Chicago nunca subió de los u$s 147 por tonelada, el maíz nunca superó los u$s 71 por tonelada ni el trigo los u$s 81 por tonelada. Pero la combinación de factores económicos que emergieron desde los Estados Unidos, tales como la elevada inflación, el abultado déficit presupuestario, la fuerte suba del petróleo y la destacada participación de la ex URSS en la compra de granos generó una de las subas más relevantes de la historia hasta aquel momento, que logró hasta duplicar las cotizaciones de los cereales.
Hoy, a 35 años de aquel evento, el mundo enfrenta un escenario bastante similar. El déficit norteamericano es muy elevado, las cotizaciones del petróleo se ubican en niveles muy altos, el dólar se encuentra débil en relación con el resto de las monedas y las compras de China se siguen extendiendo año tras año. El dinero, finalmente, encuentra su camino para llegar hacia donde se propone, y nuevamente en esta oportunidad fluye hacia los medios en que pueda arbitrarse de la amenaza de la inflación.
Por esta razón los commodities siguen presentes en las decisiones de inversión de los principales fondos y esta tendencia, aun con las correcciones del caso, nos acompañará un tiempo más, teniendo en cuenta, además, alguno de los siguientes factores:
1. El Fondo Monetario Internacional estima que el crecimiento económico mundial en 2010 alcanzará un 3,1%.
2. Los dos países con mayor tasa de crecimiento serán los de mayor población, China e India, que además son los principales importadores de aceites vegetales del mundo y candidatos firmes a seguir mejorando sus dietas alimentarias.
3. La mayoría de los observadores económicos sigue pensando que la recesión mundial ha finalizado. Se debate, eso sí, la velocidad en que se llevará a cabo la recuperación. El clima alcista para las materias primas se construye a partir de la percepción del mercado de que las cosas no empeorarán.
4. Los precios del petróleo parecen estabilizarse en estos niveles, mucho más elevados que el rango de entre los u$s 10 a u$s 40 el barril en el que se negociaba dos décadas atrás. Varios especialistas piensan que las cotizaciones mejorarán incluso más, habida cuenta que el primer trimestre del año es el período en el que se genera mayor demanda estacional en el Hemisferio Norte.
5. El temor a un rebrote inflacionario genera un importante flujo de fondos a las plazas de materias primas en general. Los inversores acuden a aquellas que han quedado rezagadas en relación con las de mejor performance. Las subas más destacadas del año corresponden al cobre, azúcar, gasolina, paladio y petróleo. La soja, el maíz y el trigo -en ese orden- se encuentran relativamente retrasados en sus cotizaciones anuales.
Los precios de la soja lograron rebotar del canal descendente en el que se encontraban hasta comienzos de este mes, reiniciando otra etapa de mejoras. Para las cotizaciones del MATBA, esta recomposición de precios significó una recuperación de las cotizaciones de cosecha nueva bastante por encima de los u$s 220, luego de haberse testeado los u$s 206 el 2 de octubre pasado. La entrada de la nueva cosecha norteamericana provocará seguramente alguna debilidad transitoria en la plaza.
Según la opinión de la analista del mercado de soja de Prudencial Bache, Anne Frick, la oleaginosa ya registró los mínimos para la posición noviembre de Chicago, el día 4 de este mes, cuando llegó a cotizarse u$s 323 por tonelada. La especialista consigna en sus comunicaciones recientes que el último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) fue una prueba contundente, al no observarse un aumento productivo en ese país a la altura de los aguardados por los operadores.
Frick sostiene que persistirá el clima de volatilidad en el curso de los próximos seis meses, con un rango similar a los bajos alcanzados a principios de este mes, de no mediar un incremento sostenido en el tamaño de la cosecha norteamericana, en plena etapa de recolección. La mejora avizorada por la especialista podría llegar a alcanzar los u$s 404 por tonelada. Los mejores meses para las cotizaciones, según su opinión, serán los de noviembre, enero y marzo, percibiendo debilidad en las cotizaciones en diciembre y febrero.
Informe de Panagrícola


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