Kevin Costner vuelve al ruedo con el tratamiento de superacción de Luc Besson (el director es McG, pero el guión y todo el estilo tiene que ver con las producciones del magnate francés del género). Costner interpreta a un agente de la CIA con una enfermedad terminal, preocupado por mejorar su relación con su esposa y su hija. Cuando le ofrecen un extraño canje: tomar una última y muy peligrosa misión a cambio de una droga experimental que podría curarlo, el héroe acepta, lo que da lugar a una larga serie de peripecias que mezclan la acción con el humor al mejor estilo Besson, y permiten que Costner vuelva a lucirse, aunque tal vez no en el vehículo que necesitaba para volver a obtener el estrellato de otrora. De todos modos hay acción de sobra, y el film tiene muy buen ritmo.
| D.C. |



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