9 de octubre 2009 - 00:00

Crea nuevas dudas el barco del gas

El barco regasificador de gas natural licuado (GNL) que opera en el puerto de Bahía Blanca ya inyectó desde fines de mayo pasado 882 millones de metros cúbicos de gas en los gasoductos troncales, con lo cual más que duplicó la cifra provista en el invierno de 2008 cuando el suministro total rondó 400 millones de metros cúbicos.

El buque alquilado por la estatal Enarsa a la firma norteamericana Excelerate Energy ya debió haber partido del país, de acuerdo con el contrato firmado hasta el 30 de setiembre. Pero en principio, la empresa estatal pidió una prórroga de 30 días, al tiempo que comunicó a las operadoras locales, entre ellas YPF, que el buque continuará en operaciones hasta el 30 de abril, fecha en que empieza el nuevo período pactado. Es decir, permanecerá hasta el 30 de setiembre de 2009.

Voceros empresarios aseguran que los mayores requerimientos de GNL regasificado, cuyo costo oscila entre u$s 6,50 y u$s 8,50 el millón de btu (frente a u$s 1,60 promedio para el producto local), se deben a los conflictos gremiales que afectaron la producción. También indicaron que por el temor a nuevas medidas de fuerza, el Gobierno prefiere cubrirse manteniendo el buque, aunque no tenga que inyectar permanentemente, y cuando el costo se deberá cubrir con el cargo en las tarifas de gas que está cuestionado por la Justicia.

La noticia suscita algunas suspicacias. La actividad industrial paró de caer, pero todavía sigue un 9,7% abajo en relación con 2008, como dijo ayer la Unión Industrial. El consumo residencial a partir de este mes baja a niveles mínimos, como en toda temporada estival, y Bolivia aseguró ayer que puede enviar sin dificultad entre 6 y 7 millones de metros cúbicos diarios, lo que representa casi un 10% del consumo estimado de verano que oscila en 85 millones de metros cúbicos diarios.

Además, está la constancia del verano pasado, cuando hubo excedentes para exportar a Chile hasta 4 millones de metros cúbicos diarios, mientras ahora ese país cuenta con una planta regasificadora de GNL por lo cual la Argentina ya ni siquiera necesita cumplir con un envío mínimo para uso residencial.

Duda

El interrogante es si el Gobierno está previendo una caída de la producción por falta de inversiones nuevas en desarrollo por parte de las petroleras, o si realmente cree que un conflicto gremial puede asumir características tan graves como para que falte gas. En todo caso, si esto último fuera así, también se vería afectada la operación del buque que está a cargo de YPF.

Se afirma que el buque Excelsior fue contratado por Enarsa directamente con Excelerate, mientras los barcos metaneros que traen el GNL para que sea regasificado son contratados por la estatal a una empresa relacionada con el ex ministro de Carlos Menem, Roberto Dromi. En apariencia, esta compañía habría ofrecido gas licuado más barato que el vendido por la española Repsol en 2008, lo que en parte se explica por la baja internacional del precio, aunque, por lo que se sabe, el origen es más distante.

Silvia Peco

Dejá tu comentario