30 de enero 2013 - 00:00

Crimen dudoso en Tucumán

La pianista Myrtha Raia, de 84 años, murió ayer a causa de los golpes que recibió al ser atacada en su vivienda de la ciudad de Tucumán el pasado sábado por un delincuente en extrañas circunstancias que actualmente se encuentran bajo investigación judicial.

Si bien inicialmente se había manejado la hipótesis de un supuesto robo, los efectivos policiales comprobaron que, luego de apalearla, a la octogenaria ni siquiera le sustrajeron la billetera. Tampoco faltaba nada en el domicilio de la víctima, que falleció en el hospital Padilla de la capital tucumana.

El misterio se acrecienta si se considera que Raia tenía un hijo desaparecido durante el último Gobierno militar y cuyo caso es uno de los que son sometidos a juicio oral en la megacausa «Arsenales II-Jefatura II».

El proceso oral que tiene lugar en el Tribunal Oral Federal Número 2 de Tucumán juzga 200 crímenes ocurridos en la Jefatura de Policía y en la Compañía de Arsenales Miguel de Azcuénaga.

Raia fue encontrada ensangrentada por su mucama, en el suelo de su habitación. Según los investigadores, la escena presentaba un gran desorden, aunque curiosamente no faltaban objetos de valor.

La hija de Raia, Alejandra Ponce, expresó: «Tenemos que ir con pie de plomo, pero queremos que se aclare qué pasó».

«Lo que pedimos es que se investigue todo, que atrapen al responsable y se haga justicia»,
expresó la hija de la pianista.

Raia había nacido en Buenos Aires, aunque estaba radicada en Tucumán desde los ocho años, era profesora de música, egresada de la Universidad Nacional de Tucumán, donde ejerció la docencia y se desempeñó como solista en una orquesta sinfónica.

Su hijo Horacio Marcelo Ponce desapareció durante el último Gobierno militar y su caso es uno de los que se debaten en el juicio oral que debe reanudarse en febrero.

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