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Crisis ganadera: auge del feedlot reduce número de vacas y terneros
Para ver fútbol en directo se destinan $ 600 millones, sin embargo, para encontrarle soluciones a la producción las medidas se prorrogan o lo que es peor, siguen diferidas. Evidentemente la producción ganadera no sale de este contexto, por el contrario, se observa a diario cómo se complica cada día que pasa este escenario.
Nadie puede ignorar el grado dramático de la faena donde el porcentaje de hembras supera holgadamente la fase de liquidación. Este guarismo está por encima del 49% y lo desesperante de este número es que la mayoría de las hembras no han cumplimentado ni un ciclo productivo ya que las terneras y vaquillonas son las más atacadas en este zafarrancho improductivo.
La Argentina es el único miembros del Mercosur que hace años produce la misma cantidad de carne vacuna o, mejor dicho, se come la fábrica genuina de proteínas.
A no confundirse, el subsidio a corral -feedlots- trae aparejado un aumento de faena de animal liviano y en éstos so-bresale la hembra por su mayor conversión, como consecuencia tenemos menos vientres que es igual a menos terneros.
A este cóctel siniestro hay que sumarle la gran sequía que sigue afectando al país, cuyas consecuencias aún no se han dimensionado en su totalidad.
La falta de precipitaciones nos traerá menos de 4 millones de terneros en esta zafra. Combinado con el contexto que se atraviesa, es muy fácil darse cuenta que el potencial productivo y exportador está en crisis.
Con un mercado interno marcado por el infanticidio y rotura de fábricas vemos perplejos que el tiempo avanza y la Cuota Hilton se demora. Esta particularidad juega en contra de todo el sector de ganados y carnes.
El productor no recibe su justo precio por el novillo de exportación. Como contrapartida, en el Gobierno hablan de disminución de encajes, aceleración de ROE (permisos de exportación) ¿Y la Cuota Hilton?
Ese novillo no se llevará al peso deseado, se sacrificará antes y se perderá, siendo optimistas, toda esa generación de novillos que se habrán faenado como novillitos, terneros, etcétera.
El mundo requiere proteínas de alto valor biológico como nuestra carne vacuna, por ello nos parece inaudito todos los ninguneos por parte del Estado hacia el sector.
(*) Presidente de la Asociación Productores de Carne Bovina Argentina (Aprocaboa) y productor agropecuario.


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