Cristina de Kirchner partió ayer rumbo a Chile custodiada por el secretario general de la Presidencia,
Oscar Parrilli, que nunca llegó a subir al Tango 01
En el marco de su tregua con el Episcopado de Jorge Bergoglio, la presidente Cristina de Kirchner llegó ayer a Chile para encabezar junto a su par Michelle Bachelet un acto por el 30 aniversario de la mediación papal en el conflicto limítrofe por el canal de Beagle.
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Pero la travesía de la jefa de Estado no se dedicará solamente a cuestiones espirituales. Cristina de Kirchner también estudiará con Bachelet la posibilidad de reformar o interpretar el estatuto de la Unión Sudamericana de Naciones de modo tal que Néstor Kirchner pueda ser elegido nuevo titular de ese bloque pese al veto del uruguayo Tabaré Vázquez. Anoche las dos presidentes y sus acompañantes compartieron una cena en Punta Arenas. En la comitiva figura Eduardo Eurnekian, promotor de un nuevo túnel entre los dos países.
La Presidente participará hoy de una misa en Punta Arenas y de un acto en la localidad santacruceña de Monte Aymond, junto al enviado papal, cardenal Odilo Pedro Scherer, al cumplirse el trigésimo aniversario de la mediación de Juan Pablo II que evitó la guerra entre ambos países.
Tras la reelección de Bergoglio al frente del Episcopado, Cristina de Kirchner subió al avión presidencial al nuncio papal Adriano Bernardini y al obispo Juan Carlos Romanín, de Río Gallegos. Casi en simultáneo con el acto de Kirchner y Bachelet, en el Vaticano, el papa Benedicto XVI recibirá las cartas credenciales de Juan Pablo Cafiero, el embajador argentino ante la Santa Sede.
En la Catedral de Punta Arenas se celebrará una misa encabezada por Scherer, arzobispo de San Pablo, junto al nuncio apostólico chileno, monseñor Giuseppe Pinto y el obispo Francisco Javier Prado Aránguiz, de Rancagua, en representación de la conferencia episcopal de Santiago de Chile.
Terminada la ceremonia religiosa, Cristina de Kirchner y Michelle Bachelet viajarán en helicóptero a Monte Aymond, al sur de Santa Cruz y colocarán la piedra fundamental de un monumento por la paz y la amistad. El conflicto bélico entre ambos países fue evitado gracias a la llegada a Buenos Aires, el 26 de diciembre de 1978, del cardenal Antonio Samoré, quien medió entre Augusto Pinochet y Jorge Videla.
Cristina de Kirchner volverá a dejar el país el domingo cuando vuele desde Ezeiza rumbo a Rusia para iniciar una gira comercial junto al canciller Jorge Taiana. «Oportunidades de comercio, inversiones y negocios entre la República Argentina y la Federación Rusa», será el seminario que compartirá la Presidente con su colega ruso, Dimitri Medvedev, antes de reunirse con el premier Vladimir Putin.
El miércoles la esposa de Néstor Kirchner llegará a Buenos Aires y retomará el control de la presidencia que será custodiada hasta ese día por Julio Cobos.
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