7 de agosto 2009 - 00:00

Cristina defendió Aerolíneas (pero déficit va en aumento)

Cristina de Kirchner recorrió uno de los nuevos aviones junto con el joven titular de Aerolineas Argentinas, Mario Recalde. La situación financiera es complicada.
Cristina de Kirchner recorrió uno de los nuevos aviones junto con el joven titular de Aerolineas Argentinas, Mario Recalde. La situación financiera es complicada.
La presidente Cristina de Kirchner volvió a defender la estatización de Aerolíneas Argentinas, que hoy le cuesta al país u$s 2 millones diarios, pero que en los próximos meses verá ese déficit incrementarse a los u$s 3 millones diarios.

La mandataria dijo que la empresa estatizada es «un instrumento de transformación y transporte permanente, especialmente para quienes viven en el interior del país», en la ceremonia de recepción de dos aviones Boeing 737-700 alquilados para renovar su vetusta flota.

En verdad, la mayoría de quienes viajan al interior no lo hace en avión, por lo que se está subsidiando y financiando a quienes sí lo hacen (obviamente, el sector más pudiente de la sociedad).

«Es fácil encontrar líneas de transporte para ir a lugares donde las tarifas son en dólares o muy rentables, pero no es lo mismo cuando se requiere el transporte para otros lugares del país donde no hay tanta rentabilidad», agregó la Presidente.

En relación con los aviones que llegaron ayer, éstos se suman a los que se habían comprado durante la breve gestión de Julio Alak al frente de la compañía, dos B 737-700 por los que se pagaron cerca de u$s 90 millones.

La complicación que crearán esas máquinas no es menor: todas están configuradas de manera diferente, por lo que la comercialización de los vuelos que realicen será muy difícil. Algunos tienen una cabina sola (todo turista) y otros dos cabinas (doce asientos de business; el resto «coach»). ¿Qué pasará cuando el pasajero que compró business se encuentre con que lo sientan en turista? O al revés: ¿a quién se le otorgará el privilegio de viajar en primera a pesar de haber pagado un boleto común, a una fracción del precio?

La conclusión es que estas diferencias redundarían en una pérdida más para la empresa, que no podría vender ningún ticket en business (a pesar de tener los asientos) porque no podrá garantizarle al pasajero que justo ese día, a esa hora, el avión con ejecutiva estará en esa ruta en particular. En sentido inverso, tampoco debería vender más de 125 asientos por avión (pese a que los «todo turista» están configurados para 149 butacas) porque no debería arriesgarse a dejar a 24 pasajeros en tierra porque el avión que tocó ese día, en esa ruta, sólo tiene 125 plazas.

La empresa adujo que los aviones con asientos de ejecutiva se destinarán a «vuelos regionales», mientras que los que sólo tienen cabina turista lo harían para vuelos de cabotaje.

En tanto, el presidente designado por el Gobierno al frente de Aerolíneas, Mariano Recalde, sigue jugando al misterio con el «plan de negocios» que estaría elaborando junto con un reducido grupo de colaboradores. El hijo del abogado laboralista y hombre de la CGT Héctor Recalde tendría como primera tarea conseguir que la Inspección General de Justicia apruebe el balance de Aerolíneas Argentinas, una sociedad que mantiene a Marsans como accionista principal. Sería ésa la única causa por la que el joven ejecutivo reconoció que el déficit operativo de la empresa supera los u$s 2 millones diarios, algo que ninguno de los funcionarios del Gobierno antes del 28 de junio se había atrevido a admitir.

En tanto, fuentes de la empresa aseguran que hay un nuevo conflicto en puerta, en este caso, por el mantenimiento de los aviones de Aerolíneas y Austral. La empresa había firmado un contrato con Lufthansa Technics para realizar las reparaciones en Francfort, pero después surgió la posibilidad de hacer los chequeos en Tel Aviv con la empresa israelí IAI (Israeli Aeronautical Industries), en condiciones más convenientes. Sin embargo, los alemanes reclamarán el cumplimiento del contrato; caso contrario, harían juicio.

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